Industria textil plantea parar una semana y trabajar tres seguidas para reducir pérdidas por cortes eléctricos
Camilo Ontaneda afirmó que tres días de desconexión pueden convertirse en tres días y medio sin producción por el tiempo necesario para reiniciar los procesos.

Camilo Ontaneda, presidente ejecutivo de la Asociación de Industriales Textiles del Ecuador, planteó que, para ciertos procesos continuos del sector, sería preferible concentrar las desconexiones eléctricas en una semana y trabajar las otras tres de manera ininterrumpida.
Ontaneda explicó que esta alternativa permitiría organizar al personal, reducir las pérdidas durante el arranque de la maquinaria y generar menos desperdicios. Aclaró que la propuesta dependería de las características de cada actividad y requeriría coordinación con el Gobierno.
“Es mejor parar una semana y trabajar tres continuas”, afirmó al describir una opción para parte de la industria textil. Su planteamiento busca cumplir la cuota de desconexión requerida con menores afectaciones productivas.
El dirigente sostuvo que apagar y encender los equipos no implica recuperar inmediatamente la producción. Algunos procesos necesitan horas para estabilizarse, por lo que una desconexión puede sumar hasta doce horas adicionales de inactividad.
Según Ontaneda, los tres días de restricciones anunciados pueden representar al menos tres días y medio sin producción en algunos eslabones de la cadena textil.
También cuestionó la poca anticipación con la que ciertas empresas de medio voltaje reciben los horarios. Explicó que el tinturado de una tela puede tomar doce horas y que una interrupción antes de terminar el proceso puede dejar el producto mojado, incompleto y provocar su pérdida.
Ontaneda indicó que hubo una primera reunión del Comité Empresarial Ecuatoriano y otros gremios con el Gobierno hace unos doce días. Sin embargo, afirmó que todavía no existe una fecha confirmada para un segundo encuentro y pidió mantener reuniones semanales.
Sobre la autogeneración, estimó que alrededor del 30 % de las empresas textiles tiene capacidad para producir su propia electricidad, proporción que podría acercarse al 40 % con equipos de emergencia. Añadió que conoce al menos cinco empresas cuyos proyectos enfrentan dificultades para avanzar por los trámites.
El representante sostuvo que, además de obtener los permisos, las compañías deben encargar, importar e instalar los equipos. También explicó que las empresas que generan con diésel industrial pagan más de USD 4,50 por galón.
En materia laboral, Ontaneda afirmó que, en términos generales, todavía no se han producido pérdidas de empleo por estas desconexiones. No obstante, consideró posible que algunas empresas hayan suspendido nuevas contrataciones al no poder trabajar a plena capacidad.
El dirigente reconoció retrasos en las entregas y la necesidad de reorganizar la producción con los clientes nacionales. Sobre las exportaciones, aclaró que aún no conoce afectaciones por demoras, aunque advirtió que futuros incumplimientos podrían ocasionar la pérdida de compradores en el exterior.


