Amazon Frontlines identifica criminalización y protección insuficiente para defensores de la Amazonía
El informe analiza 39 casos acompañados en Ecuador, Colombia y Perú y recomienda medidas de protección colectiva e investigaciones efectivas de las agresiones.

Amazon Frontlines identificó amenazas, criminalización, vigilancia y desplazamientos forzados contra personas y organizaciones defensoras de la Amazonía en Ecuador, Colombia y Perú. Su investigación concluye que los mecanismos estatales de protección resultan insuficientes frente a los riesgos asociados a conflictos territoriales, actividades extractivas y economías ilícitas.
El informe “Defender la Amazonía bajo amenaza” analiza 39 casos atendidos por el programa Defender Defensorxs entre julio de 2024 y mayo de 2026. El acompañamiento incluyó a defensores de derechos humanos, autoridades indígenas, organizaciones y comunidades.
De los casos atendidos, 25 fueron clasificados como de riesgo alto, equivalentes al 64,1 %; nueve como de riesgo medio y cinco como de riesgo bajo. Estas cifras corresponden a las situaciones abordadas por el programa, no al total de agresiones registradas en los tres países.
En Ecuador, el análisis identifica la criminalización, la persecución judicial y las restricciones a la participación pública entre las principales fuentes de riesgo. Describe investigaciones penales, procedimientos administrativos, vigilancia, bloqueos financieros y campañas de estigmatización que, de acuerdo con sus hallazgos, buscan intimidar o desgastar a personas y organizaciones defensoras.
En Colombia y Perú, los casos acompañados presentan con mayor frecuencia amenazas vinculadas con actores armados, economías ilícitas, desplazamientos forzados y actividades extractivas ilegales.
La investigación recoge registros del programa, testimonios y fuentes públicas. Distingue entre hechos verificados, denuncias documentadas y tendencias observadas, por lo que no todos los episodios descritos cuentan con una resolución judicial o administrativa definitiva.
Una de sus principales conclusiones es que las agresiones también debilitan la organización comunitaria, las autoridades indígenas y la capacidad de los pueblos para defender sus territorios. Por ello, cuestiona las respuestas centradas exclusivamente en la seguridad individual y en la atención posterior a una amenaza.
Amazon Frontlines recomienda a los Estados desarrollar políticas de protección con enfoques territoriales, interculturales, de género y colectivos. Plantea que las medidas incluyan a comunidades y organizaciones, además de las personas amenazadas.
También propone prevenir el uso indebido de herramientas penales, administrativas y financieras contra defensores, investigar las agresiones y combatir la impunidad. A la cooperación internacional le recomienda ampliar el financiamiento flexible y de respuesta rápida para asistencia jurídica, seguridad física y digital, apoyo psicosocial y protección comunitaria.
El seguimiento del programa registró continuidad plena de las actividades de defensa en 37 casos y parcial en los dos restantes. La organización sostiene que el acompañamiento de la sociedad civil no sustituye la responsabilidad de los Estados de garantizar protección.


