SECCIONES
Edición N° 1597
Las cámaras se encienden y los micrófonos se levantan en cuanto se activa el radar del periodista: se ha descubierto una noticia. Sí, es noticia y hay que informar sobre un nuevo enfrentamiento entre soldados ecuatorianos y grupos armados irregulares colombianos. La noticia es seria, indudablemente, mas es un episodio que se repite como si se tratase del ensayo de una obra en la cual se desconoce su final, los personajes no quieren modificar el guión y los espectadores todavía no saben quién mismo es el bueno o el malo de la trama. Y aquellos a quienes no se ve, los que están tras el telón, los sin nombre, los moradores de la frontera, solo esperan que al término del acto ellos puedan regresar con vida a sus casas.
Lo último que se esperaban los grandes promotores de la “Santísima Tragedia de la Mama Negra” fiesta tradicional de la ciudad de Latacunga, Provincia del Cotopaxi, en Ecuador, es que sus jóvenes salgan a las calles a gritar en contra del evento, conocido por sus excesos en el alcohol, y que se pida frenar el manipuleo de una supuesta tradición por parte de los comerciantes de trago en dicha sociedad. Ahora la famosa farra está en entredicho y corre el peligro del enfrentamiento con su propia sociedad.
Luego de ruidosos incidentes, protagonizados esta vez en Guayaquil, opuestos a la realización de las corridas de toros, los defensores de los animales al parecer van logrando mayor espacio entre la opinión pública de Ecuador en contra de la muerte de los toros, en un espectáculo cada vez más controvertido, al cual se le reclama que se corten el finaciamiento que recibe del Municipio de Quito o que se le retire al banco auspiciante la plaza en la capital quiteña.
Para el Ministerio de Gobierno, el ministro Fernando Bustamante lo echó del cargo a los dos jóvenes subsecretarios, Valentina Ramia y Juan Sebastián Roldán, defenestrándoles por las fallas en el sistema de seguridad ciudadana, mientras que desde sectores allegados a los dos ex funcionarios se insiste en que ellos presentaron sus renuncias y que las mismas provocaron enojo en el presidente de Ecuador Rafael Correa.
La penetración comprobada en los servicios de inteligencia y seguridad de una nación promueven un escándalo mayúsculo, mucho más aún si estos van acompañados de afirmaciones comprobatorias de violación a la soberanía y violencia premeditada en contra de sus compatriotas. Pero, en el caso de Ecuador, sorprende que la denuncia de injerencia de la Central de Inteligencia Americana (CIA), que fuera presentada por el ministro de Defensa Javier Ponce Cevallos, solamente haya provocado reacciones en su contra, y los supuestos inculpados son acusadores, mientras que la Cancillería guarda un extraño silencio sin protestar por el hecho.
Si la Jueza 4ta de lo Penal del Guayas acoge el pedido del agente fiscal, Francisco Campodónico, los estudiantes universitarios Rodolfo Baquerizo, Pedro Buitrón, Karol Solórzano, Raúl Gómez Lince, Alberto Icaza Bejar y César Coronel, serán enjuiciados penalmente por el delito de atacar a la seguridad del Presidente de la República, que según el Código Penal consta en el art. 227, por lo que podrían tener una pena de reclusión de entre 3 a 6 años.
Si bien hasta el momento las acusaciones en contra del ex presidente democrata cristiano, Jamil Mahuad Witt, habían sido dirigidas a un feriado bancario especulativo, la acusación presentada este martes 21 por el fiscal general de la Nación, Washington Pesántez, fue directa: peculado, y le pone agravantes al delito cometido por el ex presidente de Ecuador, ya que lo señala como autor de una medida que se asumió, "más que para evitar la quiebra de varias instituciones financieras, para proteger y encubrir a los responsables de dichas quiebras y a los que lo provocaron".
El Movimiento Popular Democrático (MPD), partido de la izquierda ecuatoriana, de la más radical de las alas y que controla a los sectores de estudiantes secundarios, universitarios y el magisterio nacional, como una parte del sector sindical organizado, va a tener que enfrentarse con el presidente de Ecuador, Rafael Correa, por un motivo previsible, la campaña electoral, donde entra en juego su liderazgo y sus cabezas visibles deben justificar su presencia.
El sorpresivo anuncio del pasado sábado por parte del Tribunal Electoral de Pichincha (TEP), que procederá a juzgar y sancionar al prefecto de Pichincha, Gustavo Baroja y al sacerdote Iván Lucero, párroco de la iglesia La Dolorosa del Colegio, estaría basado en la sola actuación del vocal Fidel Araujo (SP), quien sustenta sus investigaciones sin denuncias presentadas sino solo por lo expresado en medios de comunicación del país, lo que podría estar afectando a la libertad de expresión de los ciudadanos, en uno de los casos al menos.
Las Fuerzas Armadas de Ecuador podrían ser inculpadas de haber participado en actos de tortura, violación de derechos humanos, desaparición y hasta asesinato de personas, en la "guerra sucia" de los años 80´s en Ecuador. La Comisión de la Verdad, organismo creado para investigar los crímenes de estado durante el gobierno del ex presidente León Febres Cordero (PSC), demostró hoy la existencia de una “escuela de torturadores” de las fuerzas militares, que fueron usadas durante diez años, en especial en el período presidencial entre 1984 a 1988, y donde se habrían afectado a cientos de personas bajo sus órdenes en recintos militares.
QUITO (Ecuamex).- La tendencia a cuestionar en un debate a la persona y no a las ideas, que siempre ha imperado en la política ecuatoriana, es al parecer el factor común que mueve a la clase dirigente opositora y el régimen en Ecuador, que no discuten la propuesta de nueva constitución sino que la desvían, ahora hacia quién asesoró, qué nacionalidad tiene o, si en verdad firmó el registro de su asistencia a la Asamblea Nacional en Ciudad Alfaro… eso se aprecia en la coyuntura del momento en esta nación.
El Presidente de Ecuador, Rafael Correa, lanzó de manera sorpresiva ante las inquietudes de los periodistas un aserto que busca definir el próximo panorama electoral, que si llega a ganar el SI, en las elecciones presidenciales próximas quisiera tener como rivales políticos en la contienda al prestigioso marchista Jefferson Pérez, o al ex Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente, Alberto Acosta.
El atleta ecuatoriano Jefferson Pérez admitió hoy desde Beijing, en una entrevista publicada por el diario Hoy de Ecuador, que “no sabía” si esas eran la bandera y escudo de Ecuador, porque estaba “varios meses fuera” y que por lo tanto sus expresiones fueron una pregunta antes que una afirmación, pidiendo en la misma publicación que no se lo considere un “ignorante”, como sí son otros deportistas, aumentando con ello la polémica a sus primeras declaraciones que han motivado el debate en Ecuador.
Si la supuesta presencia del ecuatoriano Franklin Aisalla en el campamento de las FARC en territorio ecuatoriano, abatido el pasado 1 de marzo, fue un interrogante que hasta ahora no se ha respondido, la identificación de Nubia Calderón, alias “Esperanza”, como la guerrillera asilada por gobierno de Nicaragua esta semana, la misma que habría sido facilitada por la Policía de Ecuador a Colombia, nuevamente pone en entredicho esta situación y quizás pueda aclarar el verdadero motivo o la relación del metal-mecánico con la guerrilla colombiana.
Miércoles, 03 de diciembre de 2008
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