Varios internos de un centro de detención de inmigrantes próximo al aeropuerto de Bruselas, han incendiado el lugar para huir y evitar su repatriación. El incendio ha provocado el despliegue de las fuerzas de seguridad para evitar la evasión de cualquiera de los inmigrantes. Entre los internos, que están a la espera de la ejecución de la orden de expulsión, se encuentra el ecuatoriano Rothman Salazar, de 19 años, que depende para su repatriación de la decisión que tomará el Consejo de Estado belga la próxima semana. Salazar lleva en el centro de detención desde que fue capturado por las autoridades.
Las autoridades de Bélgica han manifestado que no se quiere recluir en las cárceles belgas a ningún ciudadano sin papeles que no haya cometido ningún delito.
Existen otros casos una niña ecuatoriana de 11 años Angélica Loja Cajamarca, y su madre, también estuvieron ingresadas en el mismo centro mientras se resolvía su proceso de expulsión, finalmente paralizado.
La "directiva retorno", que es la principal ley de inmigración europea, se aprobó el pasado 18 de junio.
Una de las cosas que preveía la norma es aumentar el tiempo que transcurre entre la detención y el regreso a 18 meses para que las fuerzas de seguridad no se vean obligadas a liberarlos sin haberlos identificado y sin haber llegado a un acuerdo de repatriación con sus estados de procedencia.
Otra de las soluciones que prescribe la directiva es hacer que los inmigrantes expulsados no puedan volver a la Unión Europea antes de cinco años.