En el estadio Bellavista de Ambato, Macará jugó un primer tiempo que no reflejaba su condición de líder y perdía 1 a 0. Sin embargo, en el complemento Jacquet movió el banco y Macará le dio la vuelta al partido: en menos de 21 minutos, el colombiano Herrera marcó 3 goles y puso a los locales a ganar un partido que los deja en la punta del grupo A. De todas formas, al minuto 89 Universidad Católica encontró el 2 a 3 e incrementó el drama en el estadio al cierre del compromiso. Sobre el final también, Velasco fue expulsado por Macará y, 5 minutos más tarde, Godoy vio la roja en la visita. Con el resultado, Macará quedó a 5 unidades del segundo y Universidad Católica, virtualmente, es uno de los equipos que perderá la categoría al final de año.
Universidad Católica no replegó sus líneas y, en la intención de juego, la visita trataba de jugar más tiempo en campo rival que en propio. Diego Figueroa volvió a ser el principal hombre de los “camarattas” y tuvo más movilidad que otros encuentros. Así, Católica defendía lejos de su arco pero tampoco era profundo cerca del área de Macará.
Los locales, por su parte, sabedores de que un triunfo los acercaba claramente a la liguilla, intentaron plantear un partido agresivo: la alineación marcaba a un Macará con 3 delanteros. No obstante, en la mitad de la cancha poco generó y los delanteros no participaron del juego mayormente.
Las buenas noticias del partido pasaban porque en la mitad de la cancha el tránsito era rápido y preciso. Es por eso que en la primera parte los dos equipos llegaron al arco rival pero, no es menos cierto, no tuvieron claridad. Todas eran sensaciones de peligro para los arqueros: centros que se paseaban por todo el área, remates de media distancia e imprecisiones en la definición.
Habrá que admitir que en esa primera etapa la sensación era que Macará se sentía incómodo con el papel de protagonista: protagonista porque debía ganar para asegurar la punta y por una buena diferencia de puntos del segundo. Esa incomodidad, se reflejaba en un juego que no se pareció al de partidos anteriores. En gran medida, los tres delanteros hacían que en la elaboración de juego Macará carezca de hombres que se impongan a la contención de Universidad Católica.
De esta manera, de poco la visita tomaba la pelota y la distribuía más tiempo. Aquella superioridad en la tenencia del esférico, se reflejó en el marcador a los 39 minutos.
El centro llegó desde la derecha del ataque. Y como usualmente pasa, el centro buscó al mejor cabeceador del equipo: ahí apareció Silva Pro para cabecear y estrellar la pelota en el vertical. En el rebote, Santiago Morales apareció solo y empujó con su cabeza para anotar el 1 a 0 del partido.
En la segunda parte, Macará arrancó con la necesidad de empatar rápido y buscar el gol de la victoria; no obstante, esa necesidad se transformó en apuro; y así, tenía poca claridad ofensiva y Universidad católica no tenía mayores problemas para defender.
Pero esto es fútbol y los goles muchas veces son poco explicables desde el trámite del encuentro. Macará hacía muy poco como para anotar un gol. Pero al minuto 56, Corozo desbordó por derecha, se frenó y centró. En el punto penal, asombrosamente solo, apareció el colombiano Herrera para, de palomita, anotar el 1 a 1. Tras la anotación, Macará encontró orden desde la confianza que genera el empate y empezó a presionar en campo rival. En Universidad Católica, en cambio, se ocasionó el efecto contrario: nervios y desorden.
Es por eso que al minuto 63, Herrera volvió a marcar para los locales y puso a Macará arriba en el partido. El gol de Herrera se produce después un tiro de esquina de Centurión; en el segundo poste, otra vez solo, el colombiano no dejó caer el balón y pateó una especia de bolea que se metió al fondo de las redes.
En la visita, la desesperación y la sensación de saberse descendidos (virtualmente) provocó que adelante sus líneas en búsqueda del empate pero sin recaudos en el fondo, con desorganización. Lo cual hizo posible el tercer gol de Macará. Herrera, una vez más, rompió el fuera de juego y corrió 20 metros mano a mano con el arquero. Lo eludió y, ante el cierre de Aguinaga, definió a un costado y anotó el 3 a 1. Era el minuto 65 y Macará había dado la vuelta al partido.
De ahí en más, los equipos se acomodaron al partido: Macará defendía una buena ventaja y católica reconoció la superioridad del rival y sus intentos fueron tibios hasta el final. Al minuto 75, Marcelo Velasco recibió la tarjeta roja después de una innecesaria falta sobre Bonvín en la mitad del campo. A esta expulsión, se sumó la de Juan Godoy en Universidad Católica, al minuto 85.
De todas formas, a un minuto del final, cuando todo parecía resuelto, Bonvín anotó el 2 a 3 después de un cabezazo en el área.
Alineaciones:
Macará: Wilmer Zumba, Augusto Poroso, Marcelo Velasco, Yasson Corozo, John Flores, Ángel Escobar, Édison Caicedo (Nicolás Asencio), Jairón Zamora (Cristian Castro), Troadio Duarte, Hugo Centurión (Wimper Guerrero) y José Herrera.
Universidad Católica: Róbinson Sánchez, Juan Aguinaga, Raúl Noriega, Diego Parra (Walter Iza), Javier Chila, Santiago Morales, Marco Mosquera, Diego Figueroa, Juan Godoy, Felipe Arroyo (Facundo Bonvín) y Roberto Silva Pro (Armando Gómez).