El ministro de Educación, Raúl Vallejo, aseguró que los textos de educación sexual que han sido criticados por parte de miembros de la Iglesia Católica no se los ha implementado en el actual gobierno, sino que corresponde a un programa que fue relanzado en el régimen de Alfredo Palacio; además, señaló que los contenidos de los libros sirven de soporte para los docentes, mas no están destinado directamente a los alumnos. En otro tema, Raúl Vallejo indicó que se puede estar en contra del proyecto constitucional, pero teniendo como base la verdad.
Vallejo aseguró que no ha tenido oportunidad de escuchar las críticas que se le ha hecho a los textos de educación sexual por parte de miembros de la Iglesia Católica, reiterando que solamente algunos pastores de ciertas sectas de la iglesia evangélica se han opuesto.
El ministro de Educación indicó que el contenido de los textos de educación sexual son respetuosos y están destinados para los adolescentes de entre 13 y 14 años, además, precisó que estos materiales didácticos se los ha utilizado desde el año 2000, con lo que deja claro que no son textos elaborados en la actual administración.
“Los textos de educación sexual son textos bastante respetuosos, están pensados para el chico de 13 y 14 años; esos textos fueron elaborados en un programa de educación sexual del Ministerio y se vienen trabajando con esos textos desde los años entre 2000 y 2001; es decir, no son textos elaborados por nuestra administración”, dijo.
Varios docentes ecuatorianos fueron los autores de los libros de educación sexual, quienes además, trabajaron en un programa del ministerio de Salud, dijo Vallejo.
“Son hechos por educadoras ecuatorianas, que trabajaron en ese entonces en un programa con el Ministerio de Salud también; no recuerdo el nombre de los autores, pero consta en la lista de créditos del Ministerio de Educación”, acotó.
En referencia a la ayuda que recibió el programa por parte de ONG´s holandesas para la realización de los textos de educación sexual, Vallejo aseguró que los mismos no tiene una influencia directa para cambiar el concepto de sexualidad, asimismo, señaló que se trata de tergiversar la realidad.
“Están trabajadas dentro del programa de la Oficina Panamericana de la Salud y efectivamente tuvieron un financiamiento, no los textos, sino un programa especifico que se dio por esos años de la cooperación holandesa; aquí yo lo que siento es que se trata de tergiversar la realidad, y quieren hacer aparecer como si esos textos hubiesen sido invento reciente y que recién estuvieran puestos en el sistema educativo; los textos no están recién en el sistema educativo”, explicó en “El poder de la palabra” de Ecuadorinmediato.com/radio.
A pesar de que los libros de educación sexual fueron introducidos a los planteles educativos en el año 2000, fue en la presidencia de Alfredo Palacio, en donde se relanzó nuevamente dicho programa.
“Lo que nosotros hemos hecho es partir del 10 de agoto el año 2006, durante la presidencia de Alfredo Palacio, donde era ministro de educación también; (fue) relanzar el programa de educación sexual, trabajando con esos textos para capacitación docente”, subrayó.
Raúl Vallejo dijo que mantuvo conversaciones con la Confederación de Establecimientos Católicos (CONDEFEC); luego de ello se expidió un acuerdo ministerial en el cual se respetaba la institucionalidad de cada una de los establecimientos educativos en donde se utilicen los libros.
“Hemos hablando con la CONFEDEC, expedí un acuerdo ministerial por esa fecha, en la que se institucionalizaba ya el programa de educación sexual y en el que se señalaba con claridad de que dentro del programa había el respeto a lo que se llama los principios filosóficos de la unidad educativa; en otras palabras: si un colegio tiene una filosofía en particular, tranquilamente puede enfocar el programa desde sus principios filosóficos”, sostuvo.
Los programas de educación sexual se basan en dos puntos importantes, según Vallejo, “el primer texto que se trabaja con los jóvenes de 13 años es un texto que habla del plan de vida, está ubicado en ese momento de tránsito entre la niñez y la adolescencia; el segundo texto que es para chicos de 14 años, para los que estarían en noveno año, ese texto ya comienza a hablar del despertar sexual, es un texto que está planteado a los jóvenes que ese desertar de la sexualidad, no significa necesariamente entrar de manera inmediata a la vida sexual; es un texto que promociona el posponer la iniciación de la vida sexual como tal”.
El contenido de los libros de educación sexual es muy diverso y van de acuerdo con la edad de los jóvenes, dijo Vallejo; el aborto y la homosexualidad, son algunos de los temas que son abordados en los textos, lo que no significa que se esté promocionando la homosexualidad y el aborto.
“Se habla sobre las enfermedades de transmisión sexual, se habla sobre el aborto; no promocionándolo de ninguna manera, se habla acerca del aborto como la consecuencia de estas acciones que están hechas en contra del plan de vida; se habla acerca de la homosexualidad con un objetivo: educar en la tolerancia y desterrar toda forma de homofobia, de ninguna manera, desde el punto de vista pedagógico, no hay educadores que estén promocionando la masturbación, la homosexualidad”, acotó.
Vallejo reiteró que los textos solo sirven de apoyo para los maestros de los colegios, ya que los mismos no son entregados a los alumnos como se lo hace con los libros de las diversas cátedras.
“Esos textos son utilizados como material de apoyo de los maestros, no son textos utilizados como textos que repartimos a los estudiantes de primero a décimo, de matemáticas de lenguaje; esos textos están siendo utilizados por las de 22mil maestros que fueron capacitados, es para ellos esos textos”, dijo.
Además, Raúl Vallejo dijo que “no son textos obligatorios, porque justamente creemos que en los programas de educación sexual, pesa mucho las definiciones de carácter filosófico y de principios de las instituciones educativas”.
Los colegios de carácter católico no están obligados a usar esos textos, indicó Vallejo, comentando que “yo me eduque en un colegio religioso, en el colegio salesiano Cristóbal Colon de Guayaquil y cuando estaba en el colegio recibía educación sexual similar a las que están en esos textos”.
Por otra parte, Raúl Vallejo comentó sobre la posición de la Iglesia Católica respecto al texto constitucional, aclarando que existe una lectura prejuiciada de los artículos de la Constitución.
“Creo que hay una lectura excesivamente prejuiciada, hay una excesiva sensibilidad frente a estos temas; respeto muchos a monseñor Mario Ruiz, pero me parece que él, al igual que otros sacerdotes de la cúpula de la Conferencia Episcopal, estaba leyendo de manera prejuiciada los artículos de la Constitución”, dijo.
Entre los temas que a consideración de Raúl Vallejo han desatado desinformación entre la cúpula de la Iglesia Católica está la defensa de la vida, aclarando que se prioriza la labor del Estado que es garantizar y proteger la vida desde la concepción.
“Creo que el más complejo de todo es que el que tiene que ver con la defensa de la vida desde su concepción; el artículo 45 señala que el Estado reconocerá y garantizara la vida incluido el cuidado y la protección desde la concepción, es decir, que además de garantizar la vida, el Estado garantiza su cuidado y su protección, es una ampliación del cuidado de la vida de lo que decía la Constitución del 98”, aseguró.
Vallejo dijo que este tema está directamente explicitado en la Constitución, indicando que “cuando se tiene prejuicios se quiere buscar la quinta pata al gato. Dice (la cúpula de la Iglesia Católica) que el texto es ambiguo: el texto no tiene ninguna ambigüedad, el texto es claro y directo; señalan como ambigüedad que el articulo 66, numeral 10, diga que las personas tienen derecho a tomar decisiones libres, responsables e informadas sobre su salud y vida reproductiva, y a decidir cuándo y cuantos hijas e hijos tener. Se toma esta parte como que si las personas tuvieran el derecho de suspender el embarazo; eso es una barbaridad en la interpretación jurídica, en ninguna parte del mundo el aborto es considerado un método anticonceptivo”.
La pretensión que ha hecho la Iglesia Católica, de que la nueva Carta Magna es abortista, es no entender ni la letra ni el espíritu de lo que esta escrito en la Constitución, según Vallejo, debido a que por primera vez se está dando una protección especial a las mujeres en estado de gestación.
“Pretender que esta Constitución es abortista es no entender ni siquiera la letra de lo que está, peor el espíritu, además de eso, esta Constitución por primera vez señala una protección especial a las mujeres embarazadas, en el artículo 43, es decir, si fuera una Constitución abortista que está en contra de la vida, ¿para qué proteger a las mujeres embarazadas?”.
Respecto a las declaraciones del monseñor Mario Ruiz, acerca de que esta Constitución está destinada a terminar en las manos de los educadores que pertenecen el Movimiento Popular Democrático (MPD), Vallejo dijo que las instituciones públicas, fiscomisionales y particulares son las únicas destinatarias de la educación en el país.
“Esta Constitución señala, sin lugar a dudas, quiénes son los que prestan el servicio público, llamado educación. Artículo 345: la educación como servicio público se presta a través de instituciones publicas, de las que administra el Estado, fiscomisionales, sacerdotes en las zonas de fronteras en los varios marginales y particulares. Esta es la definición de aquellos que están autorizados por la Constitución para ofrecer el servicio educativo, de ninguna manera hay una cortapisa para la educación particular”, explicó.
La libertad de cátedra solo se la practica en los centros educativos universitarios, asegura Vallejo, con lo que según el ministro de Educación, la supuesta coartación de la libertad de cátedra promulgada por el monseñor Antonio Arregui quedaría vacía de argumentos.
“He oído a monseñor Arregui que dice que se está coartando la libertad de cátedra; la libertad de cátedra es una tradición del mundo académico en la vida universitaria, siempre se ha hablado de libertad de cátedra referida a la universidad; es en la vida universitaria en donde el docente requiere la liberad para investigar, el libre juego de ideas, la libertad para proponer sus tesis; no existe libertad de cátedra en el bachillerato, porque el profesor se debe ceñir a determinados programas curriculares”, dijo.
Asimismo, el funcionario aseguró que si se desea se puede estar en contra del proyecto de Constitución, porque Ecuador es un país libre y democrático, pero los argumentos para estar en contra de la Carta Política no deben basarse en mentiras.
“Si se quiere estar en contra de la Constitución, se puede estar, porque este es un país libre y democrático y todo el mundo tiene derecho de decidir su opinión, pero que no se esté en contra de la Constitución a base de mentiras”, precisó
En última instancia, el ministro de Educación sostuvo que los ecuatorianos deben leer la nueva Constitución, ya que aun el pueblo no conoce a profundidad los contenidos de la misma, para ello la carteta de Estado que comandan Vallejo ha decidió difundir ejemplares de la nueva Constitución entre los jóvenes estudiantes.
“Creo que es importante que las personas lean la Constitución; todavía no está eso interiorizado, nosotros desde el Ministerio de Educación, a través del programa “Educación para la democracia”, estamos en el proceso de distribución de ejemplares de la Constitución, alrededor de 150 mil; tenemos alrededor de 143 mil estudiantes de tercero de bachillerato: a ellos les vamos a entregar la Constitución para que con los profesores de Ciencias Sociales organicen debates, mesas redondas, paneles, inviten a gente; sean difusores de la Constitución”, dijo.