La banda municipal de la ciudad de Quito ha sido conocida históricamente como parte de la tradición nacional, y desde el año 2003 se ha enorgullecido en contar entre sus músicos con dos importantes mujeres, las primeras en este campo musical; Marisol Pachacamac y Carla Montenegro, quienes se han convertido en el centro de atención de las miradas de los espectadores que escuchan las melodías que interpreta este icono de la ciudad.
Los concursos de merecimiento no están disponibles todos los años, sino que existen casos excepcionales en donde las jóvenes pueden ser parte de la banda municipal.
“Yo fui la única que me presenté a este concurso, me gusta la música y siempre me ha gustado, fue una oportunidad, tuve éxito y me sentí muy gustosa”, dijo Carla Montenegro.
Asimismo, comentó que cuando ingresó a la banda municipal hubo mucha expectativa de una nueva compañera, con lo que los demás integrantes de la banda trataron de integrarla en sus conversaciones
Por su parte, Marisol Pachacamac, quien toca el clarinete, comentó que “al igual que Carla se anunció en el periódico, el concurso de merecimiento, en el 2007, me sometí al concurso y obtuve la facilidad de entrar a la banda”.
Al igual que Carla, Marisol estudió en una escuela de música, asistió a varios cursos, pero lo mas importante es la formación que tienen día a día con la banda municipal.
Con la apertura del municipio a la ley de carrera administrativa, no importa si se presentar a llenar las vacantes hombres o mujeres, dijo Marisol, ya que lo que se requiere es tener el deseo y el conocimiento de integrar cualquier campo laboral.
“Es una sensación inexplicable y un orgullo el pertenecer a esta identidad que es muy tradicional en Quito, es un icono en la ciudad”, aseguró en “El poder de la palabra” de Ecuadorinmediato.com/radio.
Carla indicó que cuando la gente las mira “nos felicitan, muchas veces en el público en la Plaza Grande cuando tenemos la retreta, las personas se acercan con sus niñas”.
Asimismo, expresó que hay ocasiones que no cuentan con tiempo libre, porque su tiempo lo reparten en asistir a los diferentes eventos en la ciudad o fuera de ella, y el periodo en el cual deben ensayar individualmente.
Los meses en donde más presentaciones tienen la banda municipal son en diciembre y agosto, es en esos meses donde se deben alternar con dos cuerpos de músicos para poder acudir a las diversas programaciones.