Entre las obras emblemáticas ejecutadas por la Administración del Municipio del Distro Metropolitano de Quito está la recuperación del Patrimonio Histórico de la ciudad y el Distrito. Con una inversión que supera los 232 millones de dólares, se ha trabajado intensa e incansablemente en el rescate de la arquitectura monumental y religiosa, arquitectura civil, arqueología, en valores tangibles, intangibles y culturales de la urbe. La magnitud del trabajo desplegado en estos temas le ha merecido al primer personero municipal, múltiples reconocimientos nacionales e internacionales.
Justamente, en estos días recibió del Gobierno de Italia la condecoración “Estrella de Solidaridad” por su trabajo en el Patrimonio Histórico de Quito.
Durante estos 8 años, en los 2 primeros, el Fonsal trabajó para lograr la reubicación de los comerciantes informales hacia centros comerciales funcionales. Lograda la reubicación iniciaron los múltiples trabajos de recuperación del patrimonio religioso que hasta el momento registra el 80% y el 100% en las parroquias rurales.
Los programas de rescate del Fonsal se han centrado en 9 ejes: urbano, arquitectura monumental religiosa, monumental civil, arquitectura menor, bienes muebles, arqueología, patrimonio intangible, difusión de patrimonio y obras de emergencia.
Entre lo más destacado de la recuperación de la imagen urbana están todas las parroquias rurales y otros como el rescate del espíritu cultural y tradicional del barrio La Ronda, San Diego, San Roque, El Tejar, Chimbacalle, La Mariscal, entre otros.
Dentro del programa de arquitectura monumental religiosa está la intervención de cerca de 40 iglesias y templos tales como: La Compañía, San Francisco, El Belén, San Agustín, La Concepción, Santo Domingo, San Blas, Santa Clara, El Sagrario, La Concepción, El Buen Pastor, Guápulo y otras que guardan verdaderos tesoros arquitectónicos y religiosos.
La riquísima arquitectura monumental civil también fue bellamente recuperada por el Fonsal. Claros ejemplos de ello son: el Teatro Nacional Sucre, que fue rescatado de las “ruinas”, el Centro Cultural Itchimbía, el Teatro México, el Teatro Variedades, el Centro de Convenciones Eugenio Espejo, el antiguo Hospital Militar, hoy bellamente transformado en el Centro de Arte Contemporáneo, el que hoy es integrado a la ciudad con una muestra hacia el Bicentenario hasta el año 2009.
El trabajo también se dirigió hacia la puesta en valor de los sitios arqueológicos como el Museo Tulipe y la recuperación y difusión del Patrimonio Intangible de Quito, para mantener presente la memoria colectiva que refiere los acontecimientos acaecidos a lo largo de la historia.