Que una casa tenga agua caliente las 24 horas del día es un lujo al que no todos los ecuatorianos pueden acceder. Algo que la energía solar podría ayudar a cambiar. Con una inversión inicial de aproximadamente 800 dólares, una familia de cinco miembros podría instalar un panel térmico para tener agua caliente en todas las llaves de la casa.
Esta tecnología se basa en el aprovechamiento de la radiación solar para el calentamiento de agua de uso doméstico y se lleva a cabo utilizando unos aparatos -denominados colectores solares- con capacidad de absorción y transmisión de calor.
Diego Egas, del Ministerio de Electricidad, dijo que los paneles térmicos tienen una vida útil de hasta 20 años aunque con la obligación de realizar trabajos de mantenimiento cada 5 años.
Según cálculos de la Corporación para el Desarrollo Sostenible (Codeso), en promedio una familia ecuatoriana gasta 37,50 dólares mensuales por el uso de duchas eléctricas, pues cinco personas consumen un promedio de 6,25 kilovatios hora por día o 1,25 dólares.
Al año, representa un egreso de 450 dólares. Es decir que, en menos de 24 meses, esa familia podría financiar la compra del panel solar.
Oficialmente el uso de la energía solar en el Ecuador no alcanza ni el 1% de la oferta energética total, pero Egas sostiene que su uso se está extendiendo en Quito, Ambato y Cuenca. Incluso el Gobierno tiene en carpeta un proyecto para sustituir el uso de calefones por paneles solares. “El objetivo es eliminar el consumo de combustibles fósiles”, recalca. (IGF)