El asambleísta de Sociedad Patriótica, Gilmar Gutiérrez, negó vínculos de su partido con el capitán en servicio pasivo Víctor Hugo Muñoz, a quien se le atribuye acciones de espionaje en la Asamblea Constituyente. Dijo que este militar nunca ha formado parte de la estructura orgánica de Sociedad Patriótica y tampoco es afiliado. A Muñoz se le infiltró en el partido y de lo que se conoce es cercano al ministro de Coordinación, Ricardo Patiño y José Luis Cortázar, de anticorrupción del gobierno, agregó.
El asambleísta Gutiérrez reveló que cuando Víctor Hugo Muñoz se presentó en el partido, lo hizo de manera muy colaboradora para ganarse la confianza, pero cuando saltó el escándalo del “hombre del maletín” y “Operaciones Montecristi”, desapareció de la faz de la tierra y ahora no aparece por ningún lado.
Según Gutiérrez, se ha demostrado hasta la saciedad que lo que dijo el asambleísta Julio Logroño (PSP) fue verdadero, esto es que le invitaron a participar en un proceso de investigación en la que estaba comprometida la seguridad nacional.
Versiones comprobadas
Dijo que el capitán Patricio Martínez, del Grupo de Inteligencia Conjunta, aceptó en la Fiscalía que fue él quien colocó los equipos de audio y video en el departamento de Logroño para grabar a Cao Lay Muñoz.
Igual se ha reconocido que existió “Operaciones Montecristi”, que no era otro que el espionaje a la Asamblea, anotó.
Para Gilmar Gutiérrez, que ayer acudió al Ministerio Público a rendir su versión sobre los hechos que se investigan en torno al supuesto intento de compra de conciencias en la Asamblea, “el hombre del maletín y Operaciones Montecristi” son lo mismo.
De que otra manera se explica, dijo, que Martínez haya estado formando parte del operativo Montecristi y también haya instalado equipos para el espionaje al “hombre del maletín”.
Pedidos
Investigación
• Se solicitó que se investigue cómo el vídeo grabado por inteligencia militar cayó en manos de Cao Lay Muñoz, principal implicado.
• “Militares patriotas”, según Gilmar Gutiérrez, envían a su partido ciertos documentos con clasificación de reservados, como “Operaciones Montecristi”.
• El objetivo es evitar que esos documentos desaparezcan o sean destruidos, para borrar las evidencias.