En medio de una reserva relacionada a un problema de seguridad del Estado, un grupo especial de la Unidad Antisecuestros y Extorsión (UNASE), el fiscal de la Unidad de Pichincha de Delitos contra la Vida, Patricio Navarrete, y el juez suplente de lo Penal de Pichincha, Guillermo Solís, intentan proseguir con las investigaciones en el caso por intento de asesinato en contra del presidente de la República, Rafael Correa, por el que se encuentran detenidos tres ciudadanos colombianos y un ecuatoriano.
Según la Policía, en su poder fueron encontrados mapas y croquis de la Casa de Gobierno. El jefe de la UNASE, Eduardo Mosquera, no quiso dar detalles de la operación, pero aseguró que todo el desarrollo del trabajo y las evidencias fueron entregadas al fiscal de delitos flagrantes, Patricio Navarrete, quien desde ayer estuvo encabezando las investigaciones.
Los cuatro detenidos fueron llevados a la sede de la Policía Judicial de Pichincha. En ese lugar se comprobó que tres de los sospechosos, Óscar Jiménez, Óscar Peña y Édgar González, son colombianos, mientras que Santos Camacho es de nacionalidad ecuatoriana.
De acuerdo con información de TC Televisión, en el Hotel Gold, ubicado en la avenida 10 de Agosto y República, en Quito, se hospedaron Óscar Julián Peña y Óscar Jiménez desde el pasado lunes y fueron detenidos a las 3 de la mañana en el lugar con dirección al aeropuerto iban a tomar un avión de la empresa Aerogal con destino a Bogotá.
El operativo realizado por la UNASE detuvo, además, en el sector de la calle Pintag a Edgar González y al ecuatoriano Santos Camacho, quien, a decir de su abogado defensor, es oriundo del Oriente y no se sabe por qué tenía amistad o relación con los colombianos detenidos.
“Es de Lago Agrio, sin embargo, es un ciudadano que se dedica a sus labores cotidianas, licenciado, egresado de la Facultad de Derecho”, explicó Iván Durazno, abogado defensor del detenido.
Los capturados fueron fichados y registrados en criminalística y la UNASE intensifica las verificaciones para analizar las evidencias halladas en poder de los colombianos sobre todo los mapas con diagramas de fuga.
Se conoce que Óscar Julián Peña rindió una versión de cerca de nueve páginas en los que manifestaría ser miembro activo de las Autodefensas Unidas de Colombia y que se enteró del Plan para asesinar al presidente de Ecuador y viajó hace un mes para contactarse con Cancillería ecuatoriana y definir la entrega de los sicarios a cambio de 500 000 dólares.
Peña, luego de su detención, pretende acogerse al plan de protección de testigos, pero sus versiones todavía son sujetas a verificación, sobre todo porque de las versiones se desprende que el atentado se iba a llevar a cabo en día 20 de junio, fecha en que dispararían un cohete del Panecillo a la Plaza Grande como distracción y que cuando salieran los escoltas presidenciales con el presidente de la República le iban a disparar los francotiradores desde el hotel Plaza Central.
Ahora todas esas versiones de los detenidos que aún están bajo custodia policial son investigadas.