A tres semanas para la inauguración de la Exposición de Zaragoza 2008, América Latina y el Caribe ultiman sus pabellones con el objetivo de convertirlos en cita inexcusable de esta muestra internacional sobre el agua.
Las estructuras arquitectónicas ya están terminadas y sólo faltan los remates finales de decoración para que ambos edificios se sometan a la prueba de carga, prevista para el 5 de junio, con la que "se darán por concluidas las obras de manera oficial".
Así lo manifestó Antonio Silva, el director de Comunicación de la Exposición Internacional, durante la visita que los medios de comunicación realizaron a estos tres pabellones en el marco de la "Semana de la Prensa", con la que la organización de la muestra quiere dar a conocer cómo marchan las obras en su recta final, indicó la agencia EFE.
La organización de la Expo muestra durante esta semana a 400 periodistas 34 pabellones, entre ellos los de Latinoamérica y el Caribe, que han sido construidos con fondos de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) y de la Expo.
El más amplio es el de Latinoamérica, que cuenta con 4.200 metros cuadrados de superficie, en un edificio diáfano, cuyas fachadas están pintadas en tonos azules con motivos de un diluvio sobre personas que festejan el agua, el eje central de esta Expo 2008.
Tres hojas de grandes dimensiones rodean el edificio y hacen las veces de una segunda piel del edificio, de manera que aparenta haber dos fachadas, sobre las que se proyectarán juegos de luces para potenciar el impacto visual del recinto latinoamericano.
El visitante tardará aproximadamente una hora en recorrer esta propuesta, que comienza en un gran escenario, sobre el que habrá 8 espectáculos de 20 minutos durante los 93 días de la Expo.
El pabellón reúne a 16 países - Uruguay, Paraguay, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, República Dominicana, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá, Cuba, Argentina y Brasil - y a la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB).
El objetivo, según sus responsables, es sumergir al visitante en metáforas visuales, olfativas, táctiles y sonoras que transmitan la presencia del agua y la vida en estos paisajes latinoamericanos.
Una gran plaza central en la planta baja será el mayor foco de atracción, con una recreación de las cataratas de Iguazú pensada como un lugar de reposo y disfrute de los sentidos, con un sistema de audio y vídeo que envolverá al visitante.
El pabellón de Latinoamérica responde al concepto de "Agua y Desarrollo Sostenible" al integrar la presencia y el valor del agua.
Hay que tener en cuenta que Latinoamérica es región de ríos, con una cuenca hidrográfica de cerca de 1.000 vías fluviales.
La región es además la reserva planetaria más importante, con casi el 40% de todas las especies vegetales y animales de la Tierra.
En la planta superior del recinto hay una explanada de 700 metros cuadrados que acogerá una exposición con piezas prehispánicas del Museo de América de Madrid con el agua como motivo, que quiere mostrar "una imagen estética del corredor biológico mesoamericano", dijo el responsable del pabellón, David Jiménez.
Junto a la exposición, se instalará un jardín tropical con 10 especies endémicas de América Latina.