En Managua, el Presidente de la República, Rafael Correa, inició su disertación en la Cumbre de Presidentes “Alimentos para la Vida”, rechazando la incursión militar de Colombia del pasado 1 de marzo y la estrategia mediática que se ha montado en torno al tema, acusando al régimen de apoyar a las FARC de Colombia. “Estamos echando abajo sus mentiras y sus macabros juegos” dijo Correa al tiempo de advertir que “nunca más” se permitirá agredir la soberanía del país por confiar en la amistad de los gobiernos de países hermanos.
El Mandatario indicó que ayer igual que hoy, la acción revolucionaria se ha encontrado con la enemistad de los imperios, con el odio de los grupos todopoderosos, de los sectores que privilegian la concentración de la propiedad en pocas manos, igual del bienestar, de la tierra y de los sueños en pocas manos.
Y ahora han dicho con la misma “máscara de falsarios” que el gobierno ecuatoriano apoya a las FARC de Colombia “y nos agreden y atacan, mancillan nuestra soberanía y tratan de involucrarnos en una guerra sucia; pero los estamos desenmascarando y tengo que agradecer a América Latina por el inmenso apoyo que nos dieron en la terrible agresión (…) del gobierno de Álvaro Uribe”.
El Presidente dijo que están echando abajo “sus mentiras y sus macabros juegos”, mientras que Ecuador trabaja de muchas maneras a favor de la paz y está dispuesto a colaborar con el gobierno de Francia y diversos organismos para que se creen condiciones y establecer diálogos, espacios, escenarios para negociar soluciones políticas y lograr la paz en Colombia.
“Cuenten con nosotros siempre pero en todo lo que tenga que ver con la vida, fraternidad, alegría; para la guerra, para la muerte, no cuenten nunca con nosotros”, precisó.
Pero el mandatario advirtió: “Cuidado alguien se confunda. Ecuador desde la última lamentable experiencia presta mucha atención a su capacidad disuasiva y estará preparado para que nunca más se repita una agresión a su soberanía que lo tome por sorpresa, por confiar en la amistad de gobiernos de países hermanos; más aun, dolorosamente hemos aprendido que cuanto más cercanos y amistosos aparecen ciertos personajes más cuidado hay que tenerles”.