En su habitual programa de los sábados, el presidente Rafael Correa expresó su repudio a la actitud del empresario Mauricio Pinto, de textiles Pinto, quien despidió hace un par de semanas a más de cien de los empleados que laboraban en una de sus fábricas, días antes de que el Mandato constitucional sobre la tercerización e intermediación laboral llegue a debate en Montecristi.
“No necesitamos de estos empresarios apátridas”, señaló el Primer Mandatario, al criticar el despido de los empleados, hecho que fue ampliamente cubierto por varios medios de comunicación.
Sobre la situación de los empleados separados de sus puestos de trabajo, el Presidente les expresó su apoyo, asegurando que espera invitarlos a Carondelet para buscarles alternativas y evitar su desocupación.
“Tenía programado irse a Lima antes de mi Gobierno, por el TLC que tiene (Perú) con los Estados Unidos”, apuntó el Mandatario, sobre las declaraciones del empresario donde afirmó que su producción se trasladaría al Perú. "Si quiere irse (del país), que se vaya", finalizó.