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Fecha: 2008-04-07 12:29:23

Mario Pazmiño no es el "lado débil", sino el punto fuerte del conflicto de inteligencia militar en Ecuador

Ecuamex

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Las voces que se han levantado en las últimas horas para señalar que la medida del Presidente de Ecuador, Rafael Correa, para disponer la baja con deshonra del coronel Mario Pazmiño, Jefe de Inteligencia de la Fuerza Terrestre, y que sería ratificado por el Consejo de Generales del Ejército, diciendo que “la cuerda se rompió por el lado más débil”, solo estarían tratando el problema superficialmente, con evidente desconocimiento o intentando impedir que se revelen datos sobre la desobediencia de inteligencia militar en Ecuador, a pocas horas de que ha estallado el conflicto.

Es que el coronel Mario Pazmiño no es un “lado débil”, dice a Ecuadorinmediato.com un ex miembro de las Fuerzas Armadas, con la debida reserva; todo lo contrario, es el punto fuerte de un conflicto muy serio de desobediencia e insubordinación de parte del oficial de inteligencia militar, que conoce demasiado de los interiores de las ramas militares y por ende hoy sería la oportunidad para frenar una larga cadena de enfrentamientos entre los uniformados, provocados por este controvertido oficial.

De hecho, la caída de Pazmiño sería fruto de una serie de quejas y denuncias de oficiales superiores, que fueron desobedecidos por el coronel Pazmiño, y que se mantuvo al frente del arma de inteligencia del ejército ecuatoriano por más de 10 años.

Fueron los propios militares, una vez que comenzaron a saltar los datos de un supuesto conocimiento de las Fuerzas Armadas de Ecuador sobre el ataque de Uribe Vélez, del 1 de marzo pasado, los que reclamaron en sus filas sobre la anticipación debida que se debía tener, y habrían acusado de esas fallas a inteligencia militar, saliendo entonces al paso el informe sobre Aizalla, que nadie lo había conocido con anticipación. La información, hasta ese momento oculta al mandatario, fue atribuida al coronel Mario Pazmiño, y fue entonces que el Presidente inició sus indagaciones propias sobre este citado coronel.

Pazmiño siempre estuvo ligado a inteligencia militar, de hecho, nunca fue removido de esa rama desde sus años de mayor del ejército. Todos los ministros de Defensa de Ecuador lo conocieron en ese campo desde los 90´s en adelante. El General Nelson Herrera Nieto, como ex titular de esa cartera, lo recuerda con claridad, ya que su desempeño en ese campo era conocido y, pese a su juventud, fue destacado en esas tareas, por lo que siempre tuvo acceso y conocimiento a las interioridades militares y la situación de seguridad en Ecuador.

Pero, por lo mismo, su figura controvertida lo llevó a graves enfrentamientos con los miembros de fuerzas armadas, muchos de los cuales se quejaron de su indisposición y desobediencia. De hecho, el conocer y a momentos forjar operaciones de “propaganda negra” fue lo que le llevó en el año 2001 al coronel Jorge Brito, en ese momento recientemente salido de filas por el golpe de Estado de Lucio Gutiérrez, a llevarle a juicio al coronel Mario Pazmiño, por haberlo involucrado en un supuesto informe que lo vinculaba con los paramilitares colombianos y haber promovido la creación de la agrupación terrorista de ultraderecha autodenominada “Legión blanca”, que se dedicó a amenazar a dirigentes políticos, periodistas y ex militares. La causa no prosperó y se quedó en los archivos judiciales sin la debida sanción.

Los organismos de derechos humanos y los líderes de organismos sociales fueron también considerados “blancos” de la acción del coronel Pazmiño. Así, el vocero de la APDH, Alexis Ponce, fue involucrado en supuestos “informes” que terminaron en algunos malos momentos con las autoridades del país, acusado de varias causas sin el debido sustento, y de todas ellas culpó a Mario Pazmiño como el causante de tales acciones de inteligencia militar.

Fue precisamente este organismo el que logró acceder a un cúmulo de archivos directos de esta sección de inteligencia militar en el año 2006, de lo cual logró desprender una serie de “acciones de inteligencia”, que incluían acusaciones a dirigentes políticos y hasta los propios ministros de Estado, que un informe de Pazmiño los quiso señalar como un activo miembro de las filas del ejército bolivariano. Tal exceso en las afirmaciones del controvertido coronel le hicieron perder la confianza del propio Presidente Palacio, dice la APDH, que ya decidió denunciarlo ante los gobiernos.

Y en efecto, al inicio del nuevo gobierno, el Presidente Rafael Correa sí fue advertido por este organismo sobre la “comunidad de inteligentzia” que manejaba el coronel Pazmiño, y no fueron acogidas tales denuncias, que al parecer se perdieron en los asesores del propio mandatario.

La hoja de vida del coronel Mario Pazmiño Silva denota una formación muy efectiva por los organismos de seguridad de los Estados Unidos y de Israel, según la fuente militar que habla con este periódico electrónico. Su intercambio de preparación entre estas dos naciones y otras más lo convirtieron en uno de los oficiales de fuerzas armadas altamente preparados de esta arma, considerada vital en el sistema militar de las naciones.

Pero, por eso mismo, señala la fuente, el coronel Pazmiño manejó de forma casi “autónoma” las operaciones de inteligencia militar sin los debidos reportes a sus superiores, muchos de los cuales desconocían tales acciones. Este fue el detalle que estalló el 17 de marzo de 2008, con el caso Aisalla, que supuestamente en ese momento lo conocía más la Presidencia de Colombia, a través de los reportes que había recibido de la CIA; solo ese día el Comando Conjunto, el Ministro de Defensa y el Presidente de Ecuador llegaron a enterarse de tales investigaciones y más por el diario capitalino La Hora, antes que por sus propias fuentes de su departamento de inteligencia.

Por ello, para quienes han seguido el caso con atención, no es verdad que el coronel Pazmiño Silva sea el “lado más débil”, por el contrario: por todo lo que sabe, tanto de las fuerzas armadas en su interior como del país en su exterior y hacia los organismos internacionales de seguridad e inteligencia, sería el lado más duro y más preciso.

Es más, los contactos, relaciones y hasta tareas conjuntas con la Central de Inteligencia Americana (CIA), denunciada con tanta vehemencia por el mandatario ecuatoriano, pueden ser canalizadas mediante el coronel Pazmiño, ya que la sanción recayó en su persona, justo cuando se denunció este grave hecho de infiltración.

De hecho, el Presidente Rafael Correa, que reaccionó directamente frente lo que consideró un engaño, pidió la baja de Pazmiño, y eso movió el piso en la estructura militar, ya que no es fácil dar la salida de un personaje como éste, pese a lo cual se acordó la salida honrosa de la disponibilidad, y hoy se maneja la figura de "A disposición del Ministro de Defensa". A partir de allí se podría abrir una caja de sorpresas, porque lo que pueda hablar y decir el coronel Mario Pazmiño Silva puede ser considerado altamente explosivo y demostrar con ello la fuerza que tuvo y pueda tener este oficial de inteligencia que por tantos años manejó la información vital de seguridad del Estado ecuatoriano.









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Jueves, 28 de agosto de 2008

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