El expedicionario ecuatoriano IVán Vallejo Ricaurte, anunció este fin de semana que vuelve a sus aventuras para este 2008, y que su aspiración principal será coronar su "último ocho mil" se refiere al Daulaghari, que se halla en la lista de los 14 nevados más altos del mundo, y que el ecuatoriano ya la ha cumplido con trece de ellos. el periódico electrónico Ecuadorinmediato.com, anunció que seguirá con el apoyo al "Desafío 14" de Vallejo, paso a paso con su trayectoria, por lo que entregamos esta primera crónica a sus lectores.
RUMBO A MI ÚLTIMO OCHO MIL
Iván Vallejo Ricaurte
A las once de la mañana del 19 de septiembre de 1997 pise la cima del Manaslú de 8 163 m, la octava montaña más alta del mundo, junto con Kari Kobler (suiza), Santa Gurung y Nima Sherpa (Nepal). En ese entonces no me imaginé ni por asomo que esa cumbre, que era parte del camino de preparación a mi primer Everest sin oxígeno, sería a la postre mi primera cima de más de ocho mil metros dentro de mi gran proyecto de conquistar las catorce cimas más altas del mundo.
Desde aquella mañana de septiembre que estuve encumbrado en uno de los gigantes del Himalaya han pasado casi once años y ha corrido bastante agua bajo el puente. En todo este tiempo he tenido la dicha y la fortuna de subirme hasta la cima de las trece montañas más altas del mundo, repitiendo dos de ellas: el Everest (2001) y el Broad Peak (2007). Esto ha significado recorrer cerca de 108.000.metros de cuestas subidas a pie y sin ayuda de oxígeno.
Los dos últimos años han sido estupendos y generosos. El 22 de mayo de 2006 logré la cumbre del Kangchenjunga (8 586 m), la tercera montaña más alta del mundo que demandó mucho esfuerzo pero que al final me premió con la cima. El pasado 24 de mayo de 2007 a las tres y veinte de la tarde logré, literalmente, encaramarme en la cima del Annapurna (8 091 m), montaña tristemente célebre por poseer el índice más alto de mortalidad: 53. 3 %. Fui al Annapurna, subí hasta su punto más alto y bajé con vida, gracias a Dios. Con esa cumbre he logrado trece de los catorce escalones. Ahora voy por el último que me queda: la cumbre del Dhaulagiri (8 167 m), la séptima montaña más alta del mundo.
MI RELACION CON EL DHAULAGIRI
Después de todo el trabajo necesario para fijar cuerdas de seguridad y establecer los tres campamentos de altura, a primeros de mayo realizamos nuestro asalto a la cumbre (tres compañeros italianos, Christian Stangel e Iñaki Ochoa). Desafortunadamente a dos cientos metros de la cima tuvimos que darnos vuelta por el alto riesgo de avalancha que había en la última pendiente que lleva hasta la cima del Dhaulagiri. Bajamos hasta el Campo Base con la esperanza de poder realizar un nuevo intento en los próximos días, pero éste nunca fue posible porque el clima se estropeo aun más, dejando la montaña en condiciones de mayor peligro. No tuvimos más que empacar los bártulos junto con la frustración y la pena, y regresar a casa.
Volví al Dhaula en otoño del 2006 en compañía de Sete Tamang un compañero nepalés. Si las condiciones fueron malas en el 2005, en ese otoño fueron peor, ni siquiera pudimos pasar de 6 400 m por la gran cantidad de placas de nieve que se rompían anunciándonos que en cualquier rato se produciría una avalancha. Nuevamente tuve que empacar mi susto, mi frustración y mi pena, y volver una vez más a casa sin la cima del Dhaulagiri.
En todo la trayectoria de los catorce ocho miles únicamente dos montañas me han sido esquivas, el Kangchenjunga y el Dhaulagiri.
De camino al Campo Base del Dhaulagiri en otoño del 2006
Ahora me alisto por tercera vez con toda la esperanza y la gran ilusión de que en esta ocasión todos los elementos del Cosmos se acomoden y conspiren en favor de que el viento sea bueno, el frío el necesario, el clima el ideal y la calidad de la nieve inmejorable para que yo pueda alcanzar mi última estrella de más de ocho mil metros.
Con gran afecto, desde el escritorio de mi casa en Quito – Ecuador.
La semana pasada en la prueba de evaluación de esfuerzo donde el Dr. Oscar Concha.
Resultado: 61 % de VO2 Máximo. Debo llegar a 65 %.
EXPEDICIONARIO
El proyecto DESAFÍO 14 en el 2006 es posible gracias a los auspicios de:
Diners Club; Marathon Sports; Yambal; EMAAP-Quito
Con la colaboración de:
Ecuadorinmediato.com, DHL; Salud S.A; Maquinet Services; Seguros Alamo; KLM-Air France y Tatoo
DESAFIO 14 apoya a FUNDACION OPERACION SONRISA. Si usted se quiere unir a esta causa preciosa, le ruego me escriba a mi cuenta de correo.