Solamente un 4% de los consultados por Cedatos Gallup Internacional, en una encuesta realizada en Quito y Guayaquil entre el 26 y 27 de julio de 2007, dijo estar a favor del decreto del Presidente Rafael Correa que derogó la prohibición de comercializar las aletas de tiburones capturados incidentalmente; el 79% dijo estar en contra de este decreto, en tanto que un 17% se mostró indiferente o desconocía sobre el particular.
Por otra parte, de los 724 entrevistados por CEDATOS / GALLUP International en las dos ciudades más grandes del país, el 67% dijo creer que el decreto presidencial tenía como propósito beneficiar a más de 200 mil pescadores, y así captar su voto para los candidatos oficiales a la Asamblea Nacional a elegirse el próximo 30 de septiembre.
El 19% no estuvo de acuerdo con esta opinión y el 14% no precisó respuesta. Según declaraciones difundidas por los medios de comunicación, la Ministra de Ambiente, Ana Albán, reconoció que el decreto se debió a un pedido de los pescadores artesanales y podría ser revisado si en el plazo de seis meses se observa que los controles no funcionan y la pesca del tiburón se incrementa.