La cinematografía latinoamericana se apresta a tomar por asalto los premios Goya 2005, en el acápite de mejor película extranjera, con nueve cintas aspirantes de Ecuador, México, Chile, Argentina, Venezuela y Cuba, entre otras.
Los realizadores del otro costado del Atlántico movieron sus cartas con diligencia y en el ruedo entraron Whisky (Uruguay), Machuca (Chile), ambas con notable repercusión internacional, así como Tiempo de patos (México) y Perfecto amor equivocado (Cuba).
A la lista se añaden Florentina y el diablo (Venezuela); El atraco (Bolivia); 1809-1810 (Ecuador); El rey (Colombia), y Luna de Avellaneda (Argentina).
Países con escasa o casi nula tradición fílmica como Uruguay y Ecuador, lejos de arredarse, se muestran optimistas. Lo mismo ocurre con Venezuela y Bolivia.