MADRID.- Dos ecuatorianos desaparecieron ayer tras la explosión de una furgoneta bomba en uno de los aparcamientos de la Terminal 4 del aeropuerto de Barajas. Se trata de Diego Estacio Sivizapa, de 19 años, y Carlos Alonso Palate, de 35, informó el ministerio del Interior español.
El titular de esa dependencia, Alfredo Pérez Rubalcaba, anunció ayer que las fuerzas del orden buscan entre los escombros a los dos compatriotas. “El primero, Diego Estacio, al parecer dormía en su automóvil cerca del lugar donde se produjo la explosión. El segundo, Carlos Alonso Palate, estaba allí por la misma razón; había ido a recoger a alguien y se quedó descansando en su automóvil”, explicó Pérez Rubalcaba.
Este funcionario, junto al secretario de Estado de Seguridad, Antonio Camacho, atendieron personalmente a las familias de los desaparecidos.
Los responsables del Interior trasladaron a las familias para ser alojadas en un hotel. Las autoridades dieron órdenes para que el hermano de Carlos Palate viaje del Ecuador a España laa misma noche de ayer para seguir de cerca los trabajos de búsqueda, informó la página web del informativo El Mundo.
Diego Estacio acudió a la terminal aérea junto a su novia Verónica Arequipa para recoger a un familiar, explicó la joven. “Lleva una chaqueta gris, un pantalón negro y zapatillas amarillas”, insistía Arequipa.
Poco más tarde, fuentes del Ministerio del Interior informaron de que había un segundo desaparecido, Carlos Alonso Palate, hecho que fue denunciado por sus familiares. Una vez comprobados los datos que confirmaban su presencia en el lugar en el momento de la explosión, la Policía comenzó las labores de búsqueda.
El atentado dejó, además, cuatro personas “ligeramente heridas” y otras 15 afectadas, indicaron fuentes médicas.
Tras la explosión, una espesa columna de humo negro, de unos 100 metros de altura, se elevó por encima de la terminal aérea, cuyo acceso, por seguridad, quedó bloqueado por la policía y se interrumpieron los vuelos en esa ala.
La explosión del vehículo Renault Traffic fue reivindicado “en nombre de ETA” por un comunicante anónimo en el País Vasco.
Una vez que conoció sobre el suceso, el presidente del Ecuador, Alfredo Palacio, instruyó al Ministerio de Relaciones Exteriores para que mediante la Embajada y Consulado en Madrid, presten las facilidades necesarias para ayudar a las familias afectadas.
La Cancillería informó, además, que realizará las gestiones pertinentes para repatriar los cuerpos, en caso de que se confirme el fallecimiento de los compatriotas. (AFP-MO-PR)