La ministra Magdalena Álvarez manifestó frente al cierre del dispositivo de emergencia montado por Fomento, en el caso Air Madrid, que 'No somos una agencia de viajes, ni estamos para pagar las vacaciones a los españoles o a ciudadanos de otros países'
La Asociación Rumiñahui Hispano Ecuatoriana, ante las opiniones vertidas por la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que hablan o hacen referencia de que el ministerio a su cargo ha actuado como una “agencia de viajes” y que, como tal, ha costeado las vacaciones de los ciudadanos extranjeros, que se han visto afectados por la irresponsable gestión de Air Madrid, señala lo siguiente:
Rechazamos tales opiniones porque nos parecen bastante desafortunadas y desacertadas. Las mismas no apoyan a la solución de un problema sufrido por los miles de usuarios que han sido supuestamente estafados, maltratados y humillados, por la línea aérea Air Madrid y, al contrario puede malinterpretarse por los ciudadanos españoles que pueden entender que esta situación es creada por los ciudadanos extranjeros afectados. Es preciso aclarar que las vacaciones han sido pagadas desde hace algún tiempo por los mismos perjudicados y no por el ministerio de Fomento.
Cabe recordar igualmente que, quienes de la noche a la mañana se han visto engañados por Air Madrid, son gente trabajadora que se siente y se considera parte de esta sociedad. Por ello, han adquirido unos compromisos tributarios en igualdad de condiciones que los nativos, ingresando millones de euros al erario público y promoviendo al desarrollo de este país, lo que les ha permitido ser sujetos de derechos y deberes dentro de esta sociedad.
En idéntica forma, el reclamo por el incumplimiento de un servicio no se mide o valora por la nacionalidad o idiosincrasia de de las personas. Las protestas –entendidas dentro de un marco de respeto- ejercidas por los miles de afectados son inequívocamente justas, por el dinero y tiempo perdido. Además, las consecuencias derivadas de esta situación son difíciles de calcular, porque incluso esta problemática ha provocado traumatismos psicológicos, ya que esta gran mayoría de personas se sintió impedida de reencontrarse con sus familiares en épocas donde todo el mundo, sin distinción alguna, desean juntarse con los suyos.
Por tal motivo, solicitamos que la ministra Álvarez presente las disculpas del caso porque de una u otra forma, empaña una responsabilidad urgente que ha sido asumida por el Estado español, ante la ineficaz gestión de una empresa privada. El papel del ministerio y de los organismos competentes en los próximos días, debería centrarse en controlar y exigir a todos los responsables que cumplan con el reconocimiento de todos los daños y perjuicios que este problema ha causado a los afectados.
Finalmente, exigimos al Estado español y a las diferentes aerolíneas que tomen las medidas del caso ya que, según informaciones entregadas por el diario “El País”, muchas personas y agencias de viajes están aprovechándose de la desgracia ajena y de la mala competencia, al cobrar precios exorbitantes en billetes de vuelo, muchos de los cuales alcanzas costes de hasta 9.000 euros.