El Ministerio de Relaciones Exteriores, mediante comunicado asegura hoy que la Limusina Cadillac 2005 que le cuesta 70 mil dólares al fisco nacional, será un lujo solo para ser usado por visitantes extranjeros, y que el financiamiento de las misma se logró tras haber rematado la “chatarra” del ministerio, justificando de esta forma el escándalo que se ha desatado por la adquisición de este costosísimo vehículo.
La cancillería señala que el vehículo Cadillac 2005, se lo adquiere porque el canciller Zuquilanda, como jefe directo de la diplomacia ecuatoriana, tiene a su cargo cumplir la gestión internacional de la República, dentro de la cual particular relevancia reviste la función de alta representación.
Señala la Cancillería, que al momento no cuenta con un vehículo de esas características, -puesto que, la limusina que disponía para estos casos, fue subastada por obsoleta- por lo que consideró absolutamente indispensable la adquisición de otra.
Aclara el ministerio que la nueva limusina será utilizada, “exclusivamente con ocasión de la visita oficial al Ecuador de Jefes de Estado extranjeros, Cancilleres, Ministros y altas personalidades en general ”
El monto para la adquisición del automóvil Cadillac es producto del remate de vehículos que pertenecieron a la Cancillería, que a su vez fueron donados por Gobiernos de países amigos, incluído dice el comunicado, el que usa el actual canciller Zuquilanda, y que cumplieron un largo período de vida útil, por lo que el reducido parque automotor de la Cancillería no ha significado egreso alguno para el Estado ecuatoriano.