La sesión comenzó con la apelación de la Presidencia del Congreso, por parte del diputado socialista Víctor Granda, pedido que no tuvo acogida al no reunir los votos necesarios.
Posteriormente, el presidente de la legislatura, Guillermo Landázuri, intentó colocar en su cargo a la diputada socialcristiana Cinthya Viteri y no al vicepresidente Ramiro Rivera. Esto provocó incidentes entre diputados roldosistas y socialcristianos.
Landázuri regresó a su puesto y se procedió al tratamiento del proyecto de la comisión de civil y penal que consta de tres artículos.
Al parecer el grupos de bloques minoritarios tenían ya los 51 votos para aprobarlo, pero tras tratar el primer artículo solo lograron obtener 50. El voto faltante fue el del diputado Felipe Sencush de Pachacutik que desapareció de la sesión cuando se realizó la segunda vuelta de votación.
Los diputados pertenecientes a los bloques minoritarios se retiraron de la sesión para dejarla si quórum aunque ésta fue declarada permanente.