Según un estudio de Cedatos / Gallup realizado para Ecuadorinmediato.com, un total de 208 cambios de funcionarios de alto rango se ha producido en los ocho meses de Gobierno de Alfredo Palacio, que comenzó el pasado 20 de abril tras la destitución de Lucio Gutiérrez del poder por parte del Parlamento.
Según el Centro de Estudios y Datos (Cedatos), solamente en la última semana se produjeron 19 cambios entre ministros, subsecretarios, asesores y representantes de la empresa telefónica Andinatel.
Los cambios se han producido en los sectores político, social, económico, financiero y bancario, de energía y petróleo, de la producción, comercio exterior, seguridad social, defensa nacional, relaciones exteriores, vivienda, salud y educación.
Se suma telecomunicaciones, ciencia y tecnología, imagen y comunicación social, negociación del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, así como en el equipo presidencial y frentes militar y policial.
Cedatos señala en un estudio que hasta el momento se han producido 27 cambios a nivel ministerial y de secretarias generales, 14 en autoridades militares y policiales, 37 entre asesores presidenciales, ministeriales y negociadores del TLC.
También 34 en las presidencias y autoridades superiores de entidades estatales y 96 en niveles de viceministros, subsecretarios y vicepresidentes de empresas estatales.
En el informe no se incluyen los cambios de gobernadores (representantes del Ejecutivo) provinciales. Señala Cedatos que 'el Gobierno sigue batiendo récord en esta materia en toda la historia republicana'.
Según el estudio de Cedatos, asociada a la encuestadora GALLUP International, 'los cambios de funcionarios así como los constantes cambios de actitud del mandatario, el enfrentamiento con el Parlamento y las huelgas registradas durante los ocho meses del régimen, han influido en gran forma para la creciente inestabilidad del Gobierno e inestabilidad económica'.
'La población tiene clara percepción de que estos cambios se han producido por falta de un plan claro de gobierno y sus respectivas estrategias, por la falta de confianza en los funcionarios, insatisfacción de resultados, por denuncias de tipo personal e indicios de corrupción y por influencia de grupos económicos, políticos y sociales', indica el Centro de Estudios y Datos.