El cónsul de México en el Ecuador, Miguel Sandoval, denunció que él y su familia han sido objeto de varios actos de amedrantamiento y que estabilidad emocional está completamente destrozada.
Varios han sido lo actos violentos que ha debido padecer la familia de Sandoval: desde insultos hasta el robo de su auto, pasando por llamadas amenazantes y ofensas en la vía pública.
Ante tal situación, el funcionario extranjero decidió acudir al Ministro de Gobierno, Raúl Baca, pero hasta la fecha no ha encontrado un respaldo institucional de parte del régimen. Posteriormente se entrevistó con el Procurador del Estado pero éste simplemente le recomendó no mudarse de su casa ubicada al norte de la ciudad.
Las amenazas no han cesado y la familia del cónsul sigue en zozobra.