Ecuador Inmediato, El periódico instantáneo del Ecuador.












Fecha: 2005-04-23 10:44:33

“Bosques para el alma” irradió luz y color en la noche quiteña

Pintora Carmen Herrera consiguió transmitir esencia multicolor del espíritu de la naturaleza ecuatoriana

Envia por eMail Imprime

Con la presencia de autoridades e intelectuales, la noche quiteña se iluminó con los tonos y matices de una propuesta innovadora: “Bosques para el alma” en el museo Camilo Egas. Más que una exposición de arte, poesía en movimiento, en cada sombra que perfilaban los árboles en el verano o la lluvia. Cada pintura obligaba a perderse en un remolino de sensaciones, producto del equilibrio armónico de sombras y colores de los bosques de ensueño que esconde la naturaleza ecuatoriana.

Así, eucaliptos y acacias, repartían el contrapeso exacto del violeta y el azul o del pardo y el rosa. No faltaron bosques en que, junto a ceibos azules, aparecieran difuminadas orquídeas o rosas, en medio de un verde perenne y difuso. Árboles desperdigados entre los diversos tonos del amarillo o el ocre, en tanto que la lluvia, el sol o la noche irradiaban sensaciones de ilusión o melancolía.

Bosques en el ocaso, junto a un lago, o bosques difuminados, con la luz diáfana del medio día o en medio de una oscuridad, manifiesta en diversas gamas del violeta, dejaban admirar la intención y cuidado de la artista, que no se conformó con imitar un fragmento de la realidad sino de llevarlo al lienzo con una proyección de su propia sensibilidad del mundo, intención siempre válida si se recuerda a los pintores impresionistas franceses del siglo XIX.

Al evento desarrollado en el centro de la capital no faltaron intelectuales, artistas y músicos. Tampoco connotados líderes de opinión y autoridades como el prefecto de Pichincha, Ramiro González, el activista por los derechos civiles, Diego Guzmán o el comunicador Francisco Herrera Arauz

Luego de la exposición, todos los presentes salieron con una sensación cierta: esta vez los árboles sí dejaron ver el bosque; la poesía consiguió pintarse, en los bosques fue posible ver una cuidada evolución creativa, una remembranza de los colores del alma, del atardecer melancólico, de la noche misteriosa, o del alegre día.









Ecuamex Impulso Comunicaciones

Martes, 06 de enero de 2009

Hospedado en NuestroServer | Optimizado por UnderMedia S.A.