La piratería es uno de los principales males que afecta a las disqueras y artistas internacionales y el problema no es ajeno al sector musical ecuatoriano. Sin embargo, grupos como Cruks en Karnak, trazaron una nueva estrategia para encarar el problema.
La banda de rock ecuatoriano produjo su último material discográfico reduciendo lo que más les fue posible los costos de grabación y distribución, para ello se valieron de un estudio casero, lo que no implica reducir la calidad de grabación y una innovadora alianza con el sector informal, dedicado a vender CDS piratas.
Así es como salió a la luz el disco “13 Gracias”, con el que los roqueros quiteños rinden un tributo a sus seguidores por su fidelidad y “aguante” y salió a la venta por un precio no superior a los tres dólares, costo asumido por el consumidor final. Los “piratas” lo compraron al por mayor a meno de dos dólares.
Con esto se buscó frenar la clonación de su material y que su música llegue más ecuatorianos. Los resultados hablan por si solos: más de 20 000 copias vendidas.
Sin embargo la estrategia del CD económico, adoptada por otros artistas, no ha todos funciona. El grupo Kiluba, lanzó su segundo material bajo esta misma modalidad, pero n0o ha logrado mayor repercusión comercial.
La conclusión cae pos su propio peso, además de una estrategia comercial se necesita calidad musical.