LA HORA (Quito) Un año del fin de iniciativa Yasuní ITT

2014-08-15 07:45 | Sociedad

Gobierno desistió de mantener el crudo bajo tierra el 15 de agosto del 2013

Las estrategias y acciones de los colectivos que están en contra de la explotación petrolera en los campos 31 y 43, en el Parque Nacional Yasuní, no se han detenido. Hoy se cumple un año de que la iniciativa de mantener el crudo de los campos Ishpingo, Tambococha y Tiputini del Parque Nacional Yasuní fuera cancelada por el presidente, Rafael Correa.

El 15 de agosto de 2013, el Mandatario desistió de continuar con la iniciativa Yasuní ITT, con el argumento de que “el mundo nos ha fallado” y que se había recolectado únicamente el 0,31% de lo que se requería para no explotar los campos.

Apenas ocho días después, el Ejecutivo envió un pedido de declaratoria de interés nacional de los bloques 31 y 43 (ITT) a la Asamblea Nacional, que fue aprobado el 4 de octubre de 2013. Así se autorizó la explotación petrolera de los dos campos, a cargo de la Empresa Pública Petroamazonas.

Paralelamente, el colectivo Yasunidos, que está en contra de la extracción de crudo de la Amazonía, donde habitan comunidades indígenas, inició un proceso de consulta popular, que implicó la recolección de miles de firmas.

La consulta popular finalmente no se dio porque el Consejo Nacional Electoral (CNE) desechó miles de firmas.

Acciones

Petroamazonas ya tiene las licencias ambientales para realizar los primeros trabajos. La Comisión de Biodiversidad de la Asamblea Nacional no ha hecho más pronunciamientos o fiscalización.

En ese escenario, las organizaciones no descartan promover una nueva consulta popular. Esa es la posición del exasambleísta constituyente Alberto Acosta. Su planteamiento surge con la propuesta de actores políticos de realizar una consulta popular, tras la solicitud del Ejecutivo de reformar la Constitución.

Entre las preguntas que realicen los partidos y movimientos, se debería incluir una sobre la explotación petrolera en el Yasuní, a criterio del antiguo colaborador del Régimen.

Actualmente, el colectivo Yasunidos está replanteando su estrategia, después de atravesar por el proceso de consulta popular. Martín Carbonell, miembro de la agrupación, considera que salieron fortalecidos. Se plantean alternativas, como la campaña ‘Ojo sobre Petroamazonas’, que consiste en visitar todos los campos petroleros. (AGO)

La evaluación

° Alberto Acosta cree que es positivo que la sociedad civil y, sobre todo, los jóvenes, haya retomado la iniciativa de conservar el crudo bajo tierra, que originalmente había nacido de los ciudadanos, pero que fue tomada y modificada por el Gobierno.

Además, considera que el debate sobre la conservación del Yasuní, que en la lengua ‘wao’ significa tierra sagrada, ha traspasado las fronteras del país. De tal manera que el concepto de ‘yasunizar’ o ‘volver algo sagrado’ se ha implementado en lugares como las Islas Canarias, islas San Andrés y la delta del Níger.

Martín Carbonell, de Yasunidos, cree que las organizaciones de la sociedad civil no están en declive, sino que tienen “una curva de altos y bajos”. “El Gobierno ha llevado una ofensiva en contra de cualquier tipo de organización civil que no esté alineada a sus políticas y los movimientos sociales han estado luchando en retirada. Pero el ‘correísmo’ no es para siempre”, concluyó.

 

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