Donaciones
EL PERIÓDICO INSTANTÁNEO DEL ECUADOR
Donar
Conozca más
Edición #4501 |  Ecuador, lunes, 23 de octubre de 2017 |  Ver Ediciones Anteriores
exclusivo

ECUADOR ¿INEXPLICABLE“

2260

Ecuamex / FHA

Ecuador no es explicable afuera. Y no lo es porque en buena medida vivimos del embuste diario, del engaño colectivo que ha sido promovido por la clase política actuante, como por la prensa errática, las cuales por un exceso de mentiras, embustes o ficciones, ahora pagan el precio de su ceguera en la debacle política ecuatoriana, la misma en la que han vivido desde hace tiempo atrás, hoy promovida al grado mayor por el proceso electoral que arrasó con la Asamblea Constituyente y su triunfante gobierno nacional.
El 30 de Septiembre de 2007, a las 17h00 me sorprendió en Monterrey, en medio de una cita de periodistas de América Latina, quienes ávidos de información me preguntaban por el resultado de las elecciones de ese día, y al comentarles que el movimiento  “Alianza País” había obtenido más de 75 escaños posibles de 130, en una abrumadora mayoría a favor del partido de Gobierno, la señal de incredulidad creciente se transformaba en debate inmediato.
 
¿Por qué era imposible entender ese triunfo?; para la mayoría de los periodistas, muchos de ellos de excelente criterio y buen desempeño profesional en sus países, el Presidente Correa era un “tirano que en menos de 8 meses había arrasado con todas las libertades del Ecuador, generando un estado de caos y miseria en la nación ecuatoriana”. Tal imagen la habían obtenido de la lectura de los medios de comunicación nacional, que habían colocado sus versiones a nivel internacional, sea por internet, o por medio de distintas entrevistas emitidas por los voceros de la oposición política de la derecha ecuatoriana.
 
Se volvía difícil para tan respetables colegas asimilar que en el Ecuador se vive una realidad distinta. Que nada de lo que ellos suponían que estaba ocurriendo estaba pasando en el País; que el gobierno había ganado en unas elecciones, a las cuales la Unión Europea, el Centro Carter y la OEA les daban el aval de elecciones transparentes.
 
Más de uno de ellos reaccionó crítico y cuestionador contra lo que “había leído”; lo que se “le había informado”, y a buen criterio se molestaron al enterarse que esa tarde noche, las principales cadenas de televisión se habían negado a comunicar sobre el resultado electoral, arrebatando el derecho de información a la ciudadanía. Parecía imposible, de locos, que solo un canal de televisión informe o dé resultados y los demás pasen comics, películas o comedias, en un momento en el cual se “jugaba” con la libertad de expresión.
 
Por supuesto con una visión distorsionada de la realidad nacional, afuera no pueden entendernos. Lamentablemente, en una dupleta desastrosa, la oposición de la derecha de Ecuador, junto a algunos medios de comunicación que han asumido el papel de opositores al régimen, se han encargado de torcer la imagen del país ante el mundo, por lo cual ahora es casi imposible generar un nuevo concepto sobre nuestra nación, a la cual supuestamente se le ha sometido a “una salvaje y criminal dictadura”, pero que vota mayoritariamente por el partido de gobierno, en elecciones libres y democráticas. La distorsión ha generado sus réditos, y comprendernos como país, como nación, estado o sociedad, es una especie de “tabú” que solo le es permitido para los más entendidos.
 
Y de veras, uno no puede entender el ¿Cómo? pueden haberse mantenido en el país, en medio de tanto engaño y embuste, una serie de actores y grupos políticos, que han pasado por todos los medios de comunicación posibles, con tanta realidad distorsionada.
 
Con una posición estúpidamente ciega, le han azuzado a la nación entera a que les crea que en estos últimos tiempos se ha vivido una lucha de bien por el mal. Por el tutelaje de obscuros intereses financieros, políticos, de status, de protección de negocios y negociados, se han tumbado presidentes, se han destruido gobiernos, se han burlado de la voluntad popular mayoritaria, que le llevó al poder a tres ex mandatarios, y que por sus mismas inconsecuencias los terminó desechando de la presidencia, pero con este grupo de corifeos aprovechando de la causa. Es difícil explicar eso.
 
Es casi imposible decirle a la comunidad mundial que, el rechazo sufrido por los partidos tradicionales, ubicados entre la derecha extrema como los socialcristianos, demócratas-cristianos, conservadores, los ex liberales y hasta lo de magnate bananero, representando a los “pobres”; sumado al del populismo roldosista, o de la tendencia encarnada de la traición política como sp, y de paso los centristas socialdemócratas, y hasta los socialistas y últimos filo comunistas; digo, ese rechazo no es otra cosa sino el resultado de la acumulación de atentados contra la sociedad ecuatoriana.
 
Si, Crímenes políticos desde el estado nacional; o más claramente, ejecuciones delictivas. Porque durante estos últimos treinta años hemos vivido desde el simple robo hasta la corrupción disfrazada como acto de gobierno, para pasar al atraco bancario, el genocidio indiscriminado con laceración en la educación y salud públicas, hasta el intento pernicioso de la venta del estado al peso. Si; hemos vivido desde la actitud arrogante o despótica del “dueño del país”; hasta el crimen de estado contra gente inocente, no dejando de lado el innoble acto de mentir, faltar a la verdad o escamotear la honradez pública para dar paso a la corruptela disfrazada de “amistad” o “ gobernabilidad”.
 
Claro, es difícil explicar afuera todo esto que hemos vivido.
 
 Más difícil aún se puede pedir que le entiendan a una nación que vota por un Presidente y su propuesta de Asamblea, que pide la disolución de un congreso que se ha convertido en el dogal del país a lo largo de treinta años de “democracia”, recuperada desde el 79’. Porque desde ese espacio se han dado los peores escenarios para perjudicar a la nación, desde la creación de organismos que facilitaron el atraco bancario hasta las leyes tramposas para querer “comprarse” la nación y perjudicar a la sociedad con la privatización de los bienes públicos, todo en un espacio de “compra y venta de votos”, o lo que es peor, destruir la autoestima nacional con la habilidad para el insulto y la ofensa de diputados “bocones” que hicieron gala de la “denuncia” amparada en la impunidad legislativa, hasta destruir su propia moral y despedazar su prestigio.
 
Como hacerle sentir al exterior la rabia e indignación acumuladas contra la función judicial que le secuestra a la “justicia” en Ecuador. Con cárceles colapsadas de presos sin sentencia; con jueces venales que “acumulan” causas en sus despachos hasta lograr un mejor pago; con una cantidad interminable de denuncias sin futuro, con magistrados sorprendidos en sus actos de “compra de sentencias”, y por ende mirar como se ha jugado con la patria al declarar la impunidad como norma de ley para ejercer el derecho en las salas de las cortes. No. No es explicable la sensación de impotencia ante la falta de castigo de la que adolece el Ecuador de nuestros días.
 
Ni mas faltaba, no es posible hacer entender a quienes se hallan fuera de nuestra tierra y de nuestra historia, que somos pobres porque en el Ecuador la economía ha sido manejada como “parcela”; que la producción interna de peor calidad y cara es dirigida al consumidor nacional, mientras que la exportación de “los mejores productos” es destinada afuera, para una recuperación de divisas que no se ven. Que tenemos un endeudamiento externo oneroso como resultado de sospechosos negociados de quienes se compraron departamentos en el exterior con esos dineros y no se invirtió en el país.  Que el sistema económico ecuatoriano se sostiene de un petróleo cuyo mayor porcentaje del valor se destina a las petroleras extranjeras, mientras tanto que la salida de ecuatorianos en una “diáspora miserable” de más de 3 millones de connacionales, en una cifra nunca vivida en la historia de América del Sur, es la que entrega sus aportes para reflotar la economía que dejó destruyendo la “democracia cristiana” al fin del siglo pasado.
 
No hay manera de explicar a quienes observan curiosos como una nación no puede hacer respetar su propia votación en las urnas, por elegir a un “loco” que se farrea el poder de manera irresponsable; porque el otro llega preparadísimo desde Harvard a “pagar con el país a la banca corrupta” y, porque el que sigue, hace de la traición su mejor forma de “gobernar” destruyendo la institucionalidad de la nación. Entonces,  si los sacamos de sus cargos somos inestables, por rebeldes, por no soportar que se haga de “su capa un sayo” con la presidencia de la república. Sin ser partidarios de los golpes de estado, a los que jamás justificaré, debo admitir que no es comprensible a ojos de fuera los procesos nacionales de agitación política, pero tienen su grado de justeza.
 
Todo este panorama tiene un ingrediente nefasto. Que la clase dirigente esta compenetrada directamente por la cúpula de los medios de comunicación, prensa radio y televisión de Ecuador, que en buena medida han contribuido a la crisis, para generar todo este conflicto inexplicable.
 
Si. Con toda la franqueza del caso, los medios de comunicación, y cierto número de periodistas, “estrellas”, “galanes”, “desinformadores” y unos cuantos “turiferarios”, han operado para generar un proceso de engaño colectivo que les movió muchas veces a creerlos. Porque detrás de muchos de los medios de comunicación hay negocios disfrazados, otras empresas empoderadas del interés propio para sustituir a la opinión pública de acuerdo a sus conveniencias. Porque, desde su posición privilegiada han dicho lo que han querido, y han tratado con excesiva banalidad o mediocridad los temas nacionales, al punto de entrar a discutir en el Ecuador sobre los que “dan las noticias”  y no sobre las noticias.
 
Lo más grave es que han montado un espectáculo circense trágico con esta patria, y han logrado imponer, al menos afuera, una imagen de nación destruida, a la cual en los últimos días le azuelan una serie de males, de entre ellos el de la total destrucción de la “libertad de expresión” , mientras abusan de la misma para convertirla en el interior del país, con sus programas, noticieros, analistas, comentaristas, reportes, encuestas, mediciones de raiting, insultos, ofensas y burlas al trabajo de la prensa en “libertad de excreción” para decir lo que quiera y no permitir que se les discuta, asumiendo como verdaderas sus “verdades” encaminando el envenenamiento, violencia e incultura colectivos.
 
Y algo mas, con nada disimulada intención, han querido promover una especie de olvido masivo de lo ocurrido, de lo que la gran población nacional ha vivido, para que permita una elección de todos los culpables de la crisis; es decir: que no recuerde a los culpables y que bajo el cuento del “ya viene el comunismo”, se elijan a los que perjudicaron al País con sus actos nefastos.
 
Entonces, claro, es inexplicable para quienes desconocen todo esto que la nación se haya volcado a votar por una propuesta de cambio, más que por Correa, sin comprender que el Ecuador votó por castigar a los culpables de sus crisis, que están perfectamente identificados, sean por sus nombres o por sus partidos, sean por sus actos como por sus amos.
 
Bien decía Carlos Vera, con su tono imperativo, que: “El País debe votar recordando lo vivido”; así es. Hay una realidad evidente, que por más que se quiera disfrazar, se ha hecho carne e historia, y eso no puede pasar por alto, sobre todo ahora que asoma una voluntad de cambio, que no puede desaprovecharse.
 
La respetable colega, Patricia Janiott, de la CNN, al analizar la conducta de los medios la tarde del domingo 30, especialmente de los canales de tv de Ecuador, que le negaron a su país el derecho de información y no quisieron dar los resultados de las elecciones a la Asamblea Constituyente, me decía en tono analítico muy serio: “¿no corren el riesgo, con esa actitud , el ser ubicados mas en condición de rivales políticos y no como medios de comunicación?”, la pregunta evidenció su razón, porque allí los ha colocado el grueso de la ciudadanía nacional al señalarlos a los medios y sus voceros como parte de los “perdedores de las elecciones del 30 de septiembre”, pese a que supuestamente no compitieron pero que se hacen cargo de un cadáver que nos les tocaba.
 
Pero, al vovler con la esperanza de que esto iba a cambiar y, que por lo menos yo podría explicar a los colegas periodistas lo que nos ocurría en el inentendible Ecuador, me encontré con el panorama repetido de lo absurdo: a una clase dirigente negando el triunfo y no aceptando su derrota en muestra de inmadurez y soberbia política. Con irracionalidad y cinismo hablan ahora  culpando al pueblo de “equivocarse” porque no les eligió a ellos; mientras los medios vuelven a la “noria” de la política televisiva: es decir, que vuelvan a hablar los mismos, pero esta vez derrotados, mientras que se desaprovechan los nuevos rostros, los elegidos, a quienes no se les entrevista ni siquiera para criticarlos o saber ¿quienes son?, y todo porque no son de su agrado, por lo que en venganza prefieren “ignorarlos”. Esta es una muestra mas de la arrogancia con la que han manejado la nación, al punto extremo de la mediocridad supina.
 
Entonces, ahí se puede comprender porque es “inexplicable el Ecuador”, porque desde la clase dirigente culpable, existe en su mente y concepción “un país”; “su país”, que como no concuerda con la realidad, Ellos tienen una “realidad” que nos lo quieren imponer de manera absurda, y como si fuese una especie de historia sapiente, el “frankeinstein” que han creado se les está volviendo en contra. Habrá entonces que destruir ese “concepto de su país” que tienen arraigado para poder avanzar; o de lo contrario, enfrentarles en el día a día para curarles su ceguera con el restregar en su cara de lo evidente y sacudirles con firmeza en la necesidad de que “o cambian o se mueren”.
 
Hasta tanto, seguiremos siendo ante los ojos del mundo: Ecuador, una nación inexplicable, que solo cuenta de los golpes que tiene que asestar a su dirigencia para hacerse entender ante la historia.
___________

ECUAMEX
Agencia Electrónica de Noticias de Ecuadorinmediato.com
FRANCISCO HERRERA ARAUZ Periodista, Politólogo, Abogado
Director del periódico Ecuadorinmediato.com, y la Agencia de Noticias Ecuamex.
___________
ANALISIS es propiedad de [email protected] 2007
Se autoriza su reproducción citando textualmente su fuente y el link correspondiente: www.ecuadorinmediato.com

Comentarios

Liberación de responsabilidad y términos de uso:

El espacio de comentarios ofrecidos por EcuadorInmediato, tiene como objetivo compartir y conocer sus opiniones, por favor considere que:

  • El contenido de cada comentario es responsabilidad de su autor, no representa ninguna relación con EcuadorInmediato.
  • Usamos la plataforma Disqus para identificar los autores de cada comentario, de tal forma que podamos crear una comunidad.
  • Todo comentario que atente contra la moral, buenas costumbres, insulte o difame será eliminado sin previo aviso.

Este espacio es suyo por favor utilícelo de la mejor manera.