Donaciones
EL PERIÓDICO INSTANTÁNEO DEL ECUADOR
Donar
Conozca más
Edición #4866 |  Ecuador, domingo, 23 de septiembre de 2018 |  Ver Ediciones Anteriores
exclusivo

Filósofo Frei Betto: "No hay posibilidad alguna de humanización del capitalismo" (AUDIO)

2018-01-01 21:12:00
Entrevistas
1963

Audio

Marzo 22 - Frei Betto

Lo mejor de "El Poder de la Palabra" 2017

Con el auspicio del Instituto de Altos Estudios Nacionales (IAEN), la Presidencia de la República y la Casa de la Cultura Ecuatoriana (CEE), el filósofo Frei Betto dictará una conferencia internacional los días 22, 23 y 24 de marzo, a las 17h00, en el Teatro Nacional de la CCE. Su tema central será ‘América Latina en la geopolítica mundial: de los bienes comunes al bien común de la humanidad’, ¿por qué? "porque el bien común de la humanidad es garantizar la vida feliz y digna de toda la gente".

Frei Betto, clérigo dominico brasileño y autor de más de medio centenar de libros, ha estado vinculado a los movimientos sociales y políticos altermundistas desde su juventud y fue asesor del presidente Luis Ignacio Lula Da Silva y de otras destacadas personalidades políticas latinoamericanas de esa corriente.

Betto explicó el tema central de sus conferencias: “Pero vivimos hoy una estructura neoliberal capitalista que no quiere formar ciudadanos, sino consumistas. La gente es inducida por esta ofensiva neoliberal capitalista para cambiar la ciudadanía de derechos por la ciudadanía de consumismo. Es decir, el ciudadano ya no se define como una persona de derechos (a la alimentación, salud, educación, vida, trabajo, cultura y todo eso)”, reflexionó.

Las personas saben, exactamente, cuáles son los derechos que no tiene, enfatizó Betto, sin embargo, lo que no saben es que los derechos no se ganan, sino se conquistan. “Los derechos son el bien común porque cuando luchamos para conquistar derechos individuales, eso se llama privilegios”.

“La palabra ‘privilegio’ viene de una etimología de legio y privado, la ley privada. Lo que la gente rica tiene no son derechos, son privilegios porque los derechos son fundamentos de una democracia. Los derechos tienen que ser para todos no para unos cuantos”, precisó.

Betto señaló que no se puede pensar en la lucha por los bienes en el país y continente sin buscar una interacción de salud en todo el mundo como lo hace el Papa Francisco, quien ya convocó a cuatro eventos de líderes de movimientos sociales de todo el mundo. “Creo que él tiene esa conciencia de buscar el bien común de la humanidad”.

“Tenemos que luchar por los bienes comunes en nuestras comunidades, en nuestros países, en nuestros pueblos, pero buscar el bien mayor de toda la humanidad de una vida digna en este planeta que tiene recursos muy limitados”, refirió.

¿Por qué América Latina? “De los cinco continentes existentes, ha sido el más explotado. La situación de los indígenas fue un genocidio, se calcula que solamente en el primer ciclo de colonización han matado 70 millones de indígenas. No es verdad que la más importante mortandad de la historia haya sido la de los judíos, la más importante fue la masacre de los indígenas de América Latina”.

El filósofo consideró que, a pesar de aquello, es posible buscar el bien común en América Latina porque se tienen muchas conquistas y logros importantes. El hecho de que exista un país como Cuba, que tiene sus problemas, pero no tiene gente “miserable” en las calles, droga o bandas delictivas, ya es reconocido, incluso, reconocido por los Papas.

“Eso es muy significativo y todos esos gobiernos progresistas que tuvimos ahora, en las últimas décadas en América Latina reflejan que no hay conquistas, sino logros y avances muy importantes. Sin embargo, todavía tenemos una población muy afectada por la desigualdad, somos el continente de mayor desigualdad social”, puntualizó.

A criterio de Betto, América Latina tiene de todo, refiriéndose a recursos, pero lo que no se tiene son buenos políticos que sepan administrar dichos bienes y, muchas veces, por propia culpa porque se escoge mal.

Además, la democracia que predomina, hasta ahora, en Sudamérica es delegativa. “La gente va a las elecciones para entregar el poder. La democracia representativa es muy pequeña, grande se considera a los sectores privilegiados de la sociedad. Por ejemplo, en Brasil, los banqueros, latifundistas, la gente de las empresas bélicas, son muy bien representadas en el Congreso Nacional”.

“Pero hay que luchar por una democracia participativa. Eso empieza desde una base, desde la comunidad eclesial de paz, de un sindicato, una cooperativa, una asociación, un grupo de teatro. Si no organizamos el tejido social desde la base, jamás vamos a alcanzar la democracia participativa”, mencionó.

Recordó que en América Latina se tuvo tres grandes ciclos políticos: Las dictaduras militares, la de los gobiernos neoliberales mesiánicos y ahora, la de los gobiernos progresistas, que no son mayoritarios, pero sí muy significativos. “Hay avances muy importantes, en Brasil, por ejemplo, en los gobiernos de Lula y Dilma 40 millones de personas salieron de la miseria”.

“Esto no fue solamente por la fuerza del gobierno, sino porque había una sociedad de base que logró hacer con un obrero como Lula que llegase a la Presidencia de la República. Porque había una estructura de base que ha posibilitado eso. Para interrumpir ese proceso fue necesario que Temer y su gente amase un golpe de Estado y ahora vivimos bajo un gobierno golpista”, expresó.

Con los gobiernos progresistas, insistió, hubo avances significativos como por ejemplo la nueva Constitución de Ecuador y Bolivia que es plurinacional, ciudadana, que reconoce los derechos de los pueblos originarios, etc. Sin embargo, aseveró que son procesos “muy mezclados” con el neoliberalismo por la propia coyuntura.

“En ningún gobierno progresista hizo, como en Cuba, una revolución. Hace un proceso evolucionario, que es muy difícil, complejo; pero hay avances muy significativos porque en muchos países ha bajado la miseria, la desigualdad social, la gente ha logrado tener un poco más de derechos, etc. Hay que caminar mucho todavía”, reflexionó.

Consideró que, en el caso de Ecuador, se ha hecho mucho con respecto a la búsqueda del bien común, pero hay que hacer muchas cosas más. “Creo que, al menos por los índices que conozco de organismos internacionales, hay diferencias grandes y avances significativos, hay más democracia, se logró salir de golpes de Estado que se repetían constantemente, etc.”.

“Hay una democracia consolidada en el país y eso es muy importante. Hay grupos populares, indígenas organizados, es decir, hay un poder popular que está con un tejido social significativo en este país y es lo que hay que buscar en los demás”, dijo.

Pero, ¿por qué se les ha hecho tan difícil gobernar a los gobiernos progresistas de América Latina? “Hablando desde Brasil puedo decir que hemos avanzado mucho, pero cometimos el error de hacer un gobierno que fue madre de los pobres y padre de los ricos. Es decir, no se movilizó lo suficientemente las bases populares, las organizaciones sociales para garantizar mejor la gobernabilidad”.

“Muchas veces se buscó la gobernabilidad con los antiguos partidos, con los políticos tradicionales, lo que acabó por llevar el seguimiento del partido de Lula a la corrupción porque para obtener apoyo de esa gente, se buscó comprarla y por ahí hubo una desmoralización total”, comentó.

A su criterio, el fenómeno de la corrupción también los afectó por dejaron de mirar dos cosas: Un proyecto progresista tiene que ser uno que tenga como objetivo el conquistar una sociedad socialista. “No hay posibilidad alguna de humanización del capitalismo. Eso sería lo mismo que quitar los dientes de un tigre pensando que con eso se le va a quitar la ferocidad”.

“El sistema es ontológico, inherentemente criminal, opresivo e injusto. Entonces hay que caminar dentro del neoliberalismo teniendo como proyecto la posibilidad de conquistar una sociedad socialista. No para seguir el modelo cubano, chino o soviético; hay que tener el coraje de crear nuestro modelo de socialismo democrático”, mencionó.

No lo consideró imposible ya que aseveró que hay muchas sociedades socialistas en América Latina, por ejemplo, en las comunidades indígenas en donde se comparten las cosas que se obtienen en el trabajo, etc. “Hay que aprender con esa gente, que ha vivido mucho tiempo sin miseria, sin crímenes, sin pobres. Peleaban entre tribus, pero entre ellos tenían todos los mismos derechos como una familia en donde la gente es distinta, pero allí tienen la misma comida, los mismos derechos a la salud, educación, etc.”.

Betto aseveró que no le ve un futuro para la humanidad fuera de una sociedad que comparta. “La piramidización de la riqueza en el planeta es cada vez más aguda, entonces, o compartimos los bienes o vamos a la barbarie. La barbarie sería un estado permanente de guerras de baja intensidad como las cosas que pasan hoy con los refugiados en Europa o esa política tonta de Trump o lo que ocurre en Venezuela”.

“Yo creo que hemos dado pasos importantes en América Latina en los últimos años con estos gobiernos progresistas y por eso, ahora, el imperialismo está preocupado para que no siga avanzando trata de dar un golpe en Honduras, Paraguay, Brasil, desestabiliza Venezuela, no logra suspender el bloqueo a Cuba, etc.”, recordó.

Finalmente, explicó acerca del papel que cree que deben cumplir todos quienes son religioso, católicos, cristianos, etc., con respecto a la búsqueda del bien común. “Yo diría que la religión tiene un papel muy importante que es el de sembrar espiritualidad: Menos religión y menos espiritualidad”.

“Las religiones tienen que ser fuentes de espiritualidad y desde que nosotros trabajemos mejor la subjetividad humana, vamos a tener una humanidad más ética, más solidaria, menos competitiva y por ahí sí hay esperanza de un mundo mejor, según los valores evangélicos. Yo siempre digo que Jesús no ha venido a fundar una iglesia o religión, ha venido para sembrar un nuevo proyecto civilizatorio”, expresó”.

Agregando que los valores evangélicos son humanos: La solidaridad, el amor, el perdón. “Por ahí tenemos que abrazar esto políticamente. Por eso afirmo: El socialismo es el nombre político del amor”, enfatizó durante una entrevista para el programa “El Poder de la Palabra” de Ecuadorinmediato.com/Radio. (JPM)

 

Además, puede escuchar en la pestaña AUDIO:

  • Explicación del libro ‘Fidel y la religión’

Comentarios

Liberación de responsabilidad y términos de uso:

El espacio de comentarios ofrecidos por EcuadorInmediato, tiene como objetivo compartir y conocer sus opiniones, por favor considere que:

  • El contenido de cada comentario es responsabilidad de su autor, no representa ninguna relación con EcuadorInmediato.
  • Usamos la plataforma Disqus para identificar los autores de cada comentario, de tal forma que podamos crear una comunidad.
  • Todo comentario que atente contra la moral, buenas costumbres, insulte o difame será eliminado sin previo aviso.

Este espacio es suyo por favor utilícelo de la mejor manera.