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Edición #4501 |  Ecuador, miércoles, 13 de diciembre de 2017 |  Ver Ediciones Anteriores
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NO ES LO MISMO "PODER DADO" QUE "PODER TOMADO"

2017-04-10 20:50:00
Análisis
8933

Por: Dr. Francisco Herrera Aráuz /Ecuamex

En política suele suceder que para quien es actor de un jornada en la que se disputa su ascenso al poder, se ingrese en un juego de imágenes donde el mensaje pesa tanto en su contenido como en la forma como se lo expresa. Es una sutil diferencia entre quien logra el poder otorgado por el votante frente a quien ambiciona ser coronado. Ese es dilema que en este tiempo se vive en Ecuador, en un laberinto sinfín en el que parece haber entrado Guillermo Lasso con toda la clase política de derecha en su conjunto, donde el perdedor se perfila mal por el golpe a golpe contra su imagen y credibilidad.


Tengo la impresión que en la lucha política ecuatoriana las definiciones para quien gana el poder y para quien lo pierde siempre dependen de un detalle, de una imagen, de una frase, de un segundo. Es ese preciso instante y es el pronunciamiento que se da los que definen con precisión la aceptación masiva del público, que suele otorgar por ese impacto su credibilidad que genera seguimiento y apoyo al líder que sustenta su actuación en ese respaldo. El anecdotario político ecuatoriano se halla lleno de estos momentos, y son decisorios para quien entra en la disputa del poder político en la nación.

Para quienes hacemos un análisis objetivo de la coyuntura política estos son momentos muy difíciles, porque corremos el riesgo de ser muy maltratados por los dos lados que están en plena bronca por las elecciones, ya que su sensibilidad parecer que se ha vuelto excesiva y muy a flor de piel. Sin embargo, trataré de hacer este ejercicio de comprensión del manejo de imagen y comunicación que son los decisorios para esta hora nacional.

 

A mi entender, fue tan solo una frase, una actitud y una declaración los que definieron la conquista del poder a favor de Lenin Moreno (AP), inclinando la balanza de la perdida en contra de Guillermo Lasso (CREO_SUMA). Tras una campaña dura, durísima entre lado y lado, el haber arribado a la segunda vuelta del 2 de abril pasado tenía un momento culminante esperado por todos y ese era a las 17h00 cuando se cierran las urnas y se cuentan los votos. Las horas previas a este momento fueron de lo más crueles contra el sentido común y la honestidad intelectual ya que una “guerra de encuestas” marcada por el rumor había generado una auténtica confusión en quienes tenían acceso a un dato, cualquiera que este fuese; sin embargo, debe decirse en honor a la verdad que el promedio general de al menos 5 encuestadoras (Perfiles de Opinión, Cedatos, Informe Confidencial, CIIES y Nouma) era de una estrecha diferencia de más/menos 3 puntos con Moreno-Glas arriba.

Toda la televisión ecuatoriana y – digo toda – tiene la condenable costumbre de atropellar las elecciones y, en una muestra de falta de respeto a la nación, diez minutos antes de las 17h00 cuando todavía están abiertas las urnas comienzan a disputarse la audiencia y se adelantan a dar los resultados de sus encuestas “a boca de urna” como si fuesen definitivos. Lo que había ocurrido en ocasiones anteriores fue que se coincidían en las cifras y no se abrió ningún debate. Pero esta vez fue diferente, por primera vez en la historia electoral del Ecuador los exit poll eran distintos: Para la Cadena de EcuadorTV, GamaTv y TC Televisión con Perfiles de Opinión: Lenín Moreno 52.2, Guillermo Lasso 47.8 - /… Para Ecuavisa Canal Uno y Teleamazonas con Cedatos: Lasso 53.02 - Moreno 46.98. Total contradicción, y por cierto, con un enfoque diferente en cada caso, como si fuese indispensable explicar esta confrontación, se requirió a los titulares de las encuestadoras entre Paulina Recalde y Polibio Córdova dependiendo del canal, como si fuese esa la forma de escoger presidente triunfador.

Y fue aquí donde surgió la reacción de los dos contendores que marcó el futuro de este resultado electoral. Fue cuestión de tiempos, pues a las 17h07 el candidato de AP, Lenin Moreno salió con una amplia cobertura de prensa tanto en los canales nacionales como el despliegue internacional que se había agrupado en su entorno como presunto ganador de las encuestas previas, para escuchar de labios del oficialista una posición tranquila y sin euforia. En verdad, uno de los exit poll le daba el triunfo, y aceptaba esa posibilidad, pero pidió “esperar a los resultados oficiales” que tenían que ser entregados horas más tarde por el CNE. Es decir, aplicó una lógica política esperada de su personalidad bajo el lema “De ser prudente nadie se arrepiente” con el cual marcó la cancha al reconocer que otra encuesta no le daba el triunfo, por lo que usó su experiencia en estas lides electorales para evitar un desliz altamente perjudicial a esas horas.

Pero, siendo las 17h15 Guillermo Lasso, salió a las puertas del hotel Hilton en Guayaquil y con un grupo de prensa, con una sola transmisión del canal Teleamazonas y Canal UNO, con un discurso eufórico y nada prudente  optó por el camino menos esperado: Proclamarse Presidente triunfador por el exit poll de Cedatos, presentado por Ecuavisa. Su decisión de no esperar una resolución del conteo formal fue el punto de quiebre para el error político, que le cuesta hasta ahora, porque entró en un laberinto de explicaciones sinfín para tratar de acomodar todo a la cuestionada encuesta a boca de urna, hecha por una empresa que fuera contratada por el mismo, lo que le restó absoluta credibilidad a lo que siguió y sigue hasta ahora.

 

La auto proclamación de Presidente de Guillermo Lasso no tuvo un eco favorable ni siquiera en sus propias filas en las cuales no se dio la reacción de triunfo esperado. Muy por el contrario, pocos salieron a las calles a festejar el presunto resultado y la sensación de sospecha se extendió en toda la nación ante las dos encuestas, lo que movió a la gente a sumarse al tiempo de espera para lo que le tenía que decir el CNE. Las calles siguieron tranquilas sin el menor caso a los pitos de algún militante de bandera blanco y azul, tan parecido a los caminantes de banderas verdes que parecían dirigirse a un punto de encuentro entre sus pares, pero ningún festejo. Por ello, da la impresión de que la gran colectividad no creyó en el proclamado triunfo de Lasso, porque ninguna manifestación masiva se vio en ninguna ciudad del país a su favor.

La tensa situación de espera que se vivió en los medios de comunicación, en especial en Ecuavisa y Teleamazonas, quedan para la historia como un mal momento en su comportamiento ético profesional para la prensa y la nación por su excesivo favoritismo en favor de Guillermo Lasso, digo, esto aumentó ese laberinto en contra del hombre de CREO, bien sea por las felicitaciones al exit poll del señor Pinoargote como por el festejo anticipado que cuasi posesionó en el set  al candidato de la derecha ecuatoriana. Y, claro, cuando en estos medios de manera nada responsable se le daba por Presidente Electo, Guillermo Lasso tuvo que soportar el primer mal rato por una exigencia de Andrés Carrión para que pasadas las 19h00  vea los datos del CNE que no coincidían con las cifras impuestas por Cedatos, y lo ponían como perdedor.

La cascada de datos formales u oficiales que vinieron a continuación fueron parte del conflicto agudizado por la confrontación entre el deleznable empate técnico de Participación Ciudadana, el conteo rápido de la Escuela Politécnica Nacional y el escrutinio virtual de las actas con datos reales del Consejo Nacional Electoral (CNE) pues en todos ellos el señor Lasso perdió. Entonces, para tratar de defender el exit poll de Cedatos agitó el recurso que había sido advertido por él mismo a lo largo de la campaña: el grito de Fraude… Fraude¡ sonó desde las 20h30 de ese domingo, y la realidad nuevamente se estrelló contra esta toma del poder que había efectuado ya que no logró que la gente salga a las calles en forma masiva a defender el resultado. ¿Por qué no salió el pueblo a reclamar por Lasso? pues, porque la experiencia pasada del 20 de febrero con sus mismos partidarios que actuaron en forma violenta amenazando “incendiar Quito” y por actuar en forma clasista, alejaron a la gente y le explotaron el sentimiento de temor y miedo para esa noche, en la que se preveían problemas y enfrentamientos. Está claro que el ecuatoriano evita siempre la violencia y por eso no salió masivamente a apoyar a Guillermo Lasso. La noche cerró con unos cuantos incidentes pero el resto de la nación se fue a dormir indiferente a la lucha política.

Al día siguiente, el 3 de abril, con el poder tomado por Guillermo Lasso ante la opinión pública, el presidenciable optó por agitar una cadena de apoyos que le resultó estar formada con eslabones frágiles, con resultados totalmente contraproducentes. Así, la invocación a la intervención de la OEA en el caso fue el primer golpe que recibió el hombre de CREO al llamar al Secretario General, Luis Almagro, confiado en que le haría caso a su palabra y denuncia, pero resulta que este no le creyó a Lasso Mendoza y prefirió llamar a felicitar a Lenin Moreno, además validar a su misión de observadores que había enviado a Ecuador encabezada por el sereno ex presidente dominicano Leonel Fernández, cuya palabra fue demoledora al reconocer la total y absoluta transparencia del proceso, a más de cuestionar el uso político de las encuestas que dañaban el ambiente sano.

Lo más demoledor que tiene en su contra Guillermo Laso es que la OEA no solo reconoció los resultados oficiales sinó que se adhirió a la forma como lo llevó adelante el CNE, sea en conteos rápidos, el escaneo de actas o la proclamación de datos en forma rápida y efectiva. Cuando el señor Lasso fue a reclamar a Fernández por todo esto, se sabe que este le entregó un nuevo documento que rompía toda opción de reclamo, ese era el conteo rápido que había llevado adelante el organismo interamericano el cual daba el triunfo a Moreno que volvía a desmentir a Cedatos y su controvertido exit poll. Lo que sigue fue un estallido de cólera de Lasso contra Almagro, Fernández y la OEA a los que les culpó de encubrir el fraude que al parecer solo existía en su discurso. Lo demás, o sea el reconocimiento internacional al nuevo gobierno de Alianza PAIS da la pauta de la diplomacia que reconoció en su totalidad este informe de la OEA y sus embajadores acreditados en nuestra nación así lo dieron a conocer a sus gobiernos, por lo que Estados Unidos, China, Rusia, Francia, España, Japón, como América Latina toda le hicieron de lado a Guillermo Lasso y no aceptaron que se haya proclamado triunfador antes de hora por una encuesta y no por las urnas que ellos mismos avalaron.

 

Pero si bien Guillermo Lasso se había tomado las pantallas de los canales y expuso con firmeza su reclamo, el aparecer con su denuncia que exige el reconteo de votos para confirmar su concepto de que hubo fraude le ha puesto en una situación exigente a demostrar la verdad de sus palabras. Entonces, tras pedir el reconteo de un número de 1795 actas, a las que se sumó 2600 más, y pasar pronto a una exigencia de más de 20 mil actas cuestionadas solo han añadido controversia a ese esfuerzo. La respuesta de Alianza PAIS ha sido darle la razón en todo; que se recuenten las actas, que se haga la auditoría informática; que se investigue el apagón electoral, que se revisen los contratos del conteo rápido, a todo se le ha dicho que sí, y Guillermo Lasso está enfrentándose a una aceptación completa de sus pedidos, que los cambia con la misma rapidez con las que son aceptados quitándole una imagen de seriedad necesaria para este caso.

Ahora, al final de la semana post electoral el hombre de CREO debe salir al frente a demostrar con pruebas que hubo fraude y que él ganó las elecciones. Todos los sectores políticos le reclaman aquello, incluidos sus propios socios políticos con un Jaime Nebot (PSC) a la cabeza que proclama duro y directo que “el que acusa tiene que probar” mientras se funde en una batalla de comunicados y significados que llaman a “perder con dignidad”. Entonces Guillermo Lasso, con su palabra de por medio, ve perder un respaldo mas y añadir un cuestionante al reto de demostrar y probar que las elecciones del 2 de abril fueron un fraude y que él ganó según lo que le dijo el exit poll de Cedatos.

 

No es cuestión de interpretaciones, ni tampoco de creer todo lo que aparece en las redes sociales, y menos en las pantallas de la televisión volcadas a defender a Lasso Mendoza, pero es evidente que el reclamo se limita a media calle de la avenida 6 de diciembre en Quito, a una cuadra del CNE y, a un espacio del céntrico malecón de Guayaquil. Demostrando que Ecuador no solo es esa parte de Quito el resto del país está en paz, y sobre todo, la alteración de la tranquilidad pública como el conflicto del tráfico quiteño, a más de los ataques que sufre la ciudad capital con quema de llantas y arrojar un camión de basura, han sido tomadas con paciencia pero, es evidente que la situación está alcanzado un punto de crispación. Súmenle a ello el discurso violento de un público que asiste azuzado por el binomio Andrés Páez, que le ha dado una imagen de conflictivo a todo el movimiento de la derecha ecuatoriana, que entre ellos mismo repudian y, por lo que se difunde en rumores, está generado rechazo y resentimiento notorios.

 

El reto final se aproxima, desde el próximo lunes 10 de abril Guillermo Lasso, CREO, Suma y los dirigentes César Monge, Páez y otros deberán probar su palabra y agotar el recurso legal de la impugnación. Deberán entregar pruebas sustentadas por cada acta impugnada y así demostrar que tienen la razón. Hasta tanto la controversia es muy dura de sobrellevar para ellos ya que este último fin de semana en la etapa legal de los reclamos ante las juntas provinciales, pese a la exigencia de ellos mismos de un reconteo de votos, ninguno de ellos ni sus delegados asomaron por el organismo electoral que abrió las urnas, recontó los votos y comenzaron a sumarse votos a Lenin Moreno, como el caso de Pichincha, mientras que se disminuyeron a Lasso. El que no hayan ido a constatar su reclamo les perjudica en su imagen notablemente quitándole fuerza a su reclamo.

Es para concluir sombrío al ver este mal rato de la política ecuatoriana. Guillermo Lasso enfrenta un conflicto por haber creído en el exit poll de Cedatos, y haberse tomado el poder para luego tratar de imponer una verdad que todos los demás le niegan y reniegan. Se aplica entonces lo dicho por el respetable diplomático ecuatoriano Diego Cordovez “La verdad es lo que és, y no deja de ser porque se piensa al revés” (FHA)

Dr. Francisco Herrera Aráuz / Director General del Sistema Informativo Ecuadorinmediato
Ecuamex: Agencia productora de contenidos editoriales para Ecuadorinmediato.com

Fotos: Lahora.com/CNE / Panamspot

 

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