SABER Y ENTENDER SOBRE EL CONSUMO DE VINOS NOS AYUDARA A SER SALUDABLES

 

 

El vino es una bebida obtenida del mosto de la uva mediante fermentación alcohólica de su mosto o zumo, la fermentación se produce por la acción metabólica de levaduras que transforman los azúcares del fruto en alcohol etílico y gas en forma de dióxido de carbono. El azúcar y los ácidos que posee la fruta vinífera hacen que sean suficientes para el desarrollo de la fermentación. No obstante el vino es una suma de un conjunto de factores ambientales: clima, latitud, altura, horas de luz, etc. Aproximadamente un 66% de la recolección mundial de la uva se dedica a la producción vinícola, el resto es para su consumo como fruta. A pesar de ello el cultivo de la vid cubre tan sólo un 0.5% del suelo cultivable en el mundo. El cultivo de la vid se ha asociado a lugares con un clima mediterráneo.
Se da el nombre de «vino» únicamente al líquido resultante de la fermentación alcohólica, total o parcial, del zumo de uvas, sin adición de ninguna sustancia. En muchas legislaciones se considera sólo como vino a la bebida fermentada obtenida de Vitis vinífera, pese a que se obtienen bebidas semejantes de otras variedades. El conocimiento de la ciencia particular de la elaboración del vino se denomina enología (sin considerar los procesos de cultivo de la vid). La ciencia que trata tan sólo de la biología de la vid.


SU CONSUMO:

El consumo moderado de vino y su efecto beneficioso en la salud es una frase posiblemente muy repetida, ya que está avalada por los múltiples estudios realizados por los más prestigiosos médicos y expertos nutricionistas internacionales. En términos más científicos el vino posee ciertos componentes, que actúan sobre los lípidos plasmáticos (básicamente el colesterol, HDL), las plaquetas o la coagulación sanguínea en la protección cardiovascular.
Cada día existen más evidencias que corroboran los estudios anteriores y se da un paso más. Se puede afirmar que el consumo moderado de vino ya no sólo es beneficioso para prevenir enfermedades de tipo coronario sino de tipo cancerígeno, diabetes o, incluso, de Alzheimer.
Lo más importante se centra en el consumo moderado de vino y una dieta equilibrada, sea en forma de vino tinto o blanco (30 gramos de alcohol por día o su equivalente habitual en volumen), es aconsejable siempre que no existan contradicciones de ningún tipo para ello.
La seguridad en el consumo del vino tuvo su primera demostración en Francia, en el año 1992, gracias al estudio de Serge Rénaud, "La paradoxe française" ("La paradoja francesa”). Bajo este título se pone de manifiesto, con ejemplos, como un país con riesgo cardiovascular similar al de otros países desarrollados tiene una incidencia de enfermedades cardiovasculares inferior a ellos. El profesor Renaud llegó a la conclusión que el consumo moderado de vino reduce en un 20% el riesgo de cáncer, infarto de miocardio o accidentes vasculares cerebrales después de realizar un largo estudio durante 20 años, analizando la evolución de la salud de 34.000 personas con edades entre 40 y 60 años.
"La paradoja francesa" ha abierto las puertas a nuevas investigaciones; Pero no se puede olvidar que las bondades del vino ya las prescribió Hipócrates, padre de la medicina moderna, quien afirmaba que "el vino es cosa admirablemente apropiada al hombre, tanto en el estado de salud como en el de enfermedad, si se le administra oportunamente y con justa medida, según la constitución individual". No nos hemos de sentir culpables por acompañar nuestras comidas con vino. Hablamos siempre de un consumo moderado. Es un elemento más de nuestra tradicional dieta, de nuestra alimentación. Hemos de enseñar a los jóvenes a saber apreciar este producto de la tierra y despertar los sentidos que la gastronomía nos puede aportar. Saber beber se convierte en un placer más de la vida.

DETERMINACIÓN DEL GRADO ALCOHÓLICO DE UNA COPA DE VINO:

Una vez elaborado el vino, es importante conocer el grado alcohólico del mismo, ya que juega un papel importante en la estructura del vino, y el consumidor también desea conocerlo.

Se define el grado alcohólico volumétrico de un vino como el número de litros de etanol contenidos en 100 litros de vino, a una temperatura de 20º C, siendo su símbolo “%vol.”. Para determinarlo, es necesario destilar un volumen de vino, y sobre el destilado efectuar la medida, pudiendo ser ésta:

• Determinación del grado alcohólico del destilado por aerometría.
• Determinación del grado alcohólico del destilado por densimetría con balanza hidrostática.
• Determinación del grado alcohólico del destilado por refractómetro.
• Determinación de la masa volúmica del destilado por picnometría.

DAÑOS CAUSADOS POR EL CONSUMO EXCESIVO DE ALCOHOL:


Antes de detallar los daños particulares en el caso de los adolescentes, veamos en términos generales varios de los daños al organismo causado por el consumo de alcohol.
Cuando una persona ingiere una bebida alcohólica, el alcohol es absorbido rápidamente por el estómago y por los intestinos. A través de la sangre el alcohol viaja a través del cuerpo afectando casi todos los órganos.
El alcohol tiende a deprimir las funciones del sistema nervioso central el cual está formado por el cerebro y el cordón espinal, afectando sus funciones. Mientras mayor sea la dosis de alcohol, mayor es este efecto depresor. Cuando el consumo de alcohol es crónico se puede producir un deterioro y una severa pérdida de la memoria.

Cuando las mujeres embarazadas consumen elevadas cantidades de alcohol corren un alto riesgo de que el bebé nazca con lo que se conoce como el síndrome de alcohol fetal. Esta condición es la principal causante de defectos al nacer. Entre estos defectos figuran retardación mental, un bajo peso al nacer y un desarrollo lento, problemas visuales, de audición y del corazón, un pobre tono muscular y una cabeza de tamaño pequeño.

Algunos bebés expuestos al alcohol durante el periodo de desarrollo fetal no desarrollan el síndrome de alcohol fetal pero desarrollan una condición conocida como efecto fetal del alcohol que se caracteriza por problemas de conducta, incapacidad para desarrollar el pensamiento abstracto y dificultad para prestar atención.

El alcohol puede ocasionar que algunas vitaminas no se absorban bien lo que puede causar malnutrición aunque la persona coma normalmente. Más aún, las personas dependientes del alcohol tienden a perder el apetito. Su fuente principal de calorías muchas veces termina siendo el alcohol. Esto hace que no se alimenten adecuadamente lo que causa un problema de malnutrición aún mayor. El alcohol también causa irritación del tracto gastrointestinal y desgaste de la capa protectora del estómago. Con esto se producen náuseas, vómitos y en algunos casos, sangrado.

El hígado es otro de los órganos afectados por el alcohol. En las primeras etapas el consumo crónico de alcohol causa acumulación de grasa en el hígado. En algunos casos esto puede progresar hasta convertirse en hepatitis, la cual inflama el hígado y causa la muerte de células hepáticas. En otros casos puede desarrollarse cirrosis, la cual se caracteriza por la sustitución del tejido normal del hígado por tejido cicatrizan. Cuando esto sucede el hígado no puede llevar a cabo eficientemente su labor de procesar las toxinas produciéndose una intoxicación de la sangre que puede, incluso, causar la muerte.

El consumo crónico de alcohol también puede afectar al corazón, causar el cese de la menstruación en las mujeres e impotencia en los hombres. También aumenta el riesgo de varios tipos de cáncer como el de colon, laringe, hígado y esófago.



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