2da. RUTA GASTRONOMICA "Baños - Misahualli"

Es el turno de irnos para nuestro hermoso oriente, la planificación nos llevo como destino de nuestra 2da. RUTA GASTRONOMICA a Misahualli, punto de encuentro entre el Río que lleva su mismo nombre con el Río Napo. Después de un pequeño pero rico desayuno en casa a base de pan integral y jugo de frutas frescas, salimos sin prisa pero con deseos inmensos de sentir de nuevo el clima caluroso de dicha ciudad, han transcurrido más de 12 años que fui por primera vez a Misahualli. Pasamos Río Negro, Shell, Mera, varios puentes, vimos cascadas de todo tipo, el clima nos acompaño en todo momento (no llovió, ni de ida ni de vuelta), la vegetación nos cambiaba el ánimo para bien y los sentidos se profundizaban, debe ser porque casi no hay contaminación.

Eran las 10H30 y llegamos a nuestro destino después de 3 horas de viaje. Y qué mejor que jugos de frutas frescas hechos en ese momento para contrarrestar el calor húmedo de la zona, zumo de naranja y jugo mixto de naranja con frutilla servidos en pequeñas jarras de cristal con sorbetes, nos ayudó para refrescarnos y disfrutar del día; realmente lo natural siempre es mejor que lo artificial.

   

Voy a dejar un paréntesis para mantener en privado los hermosos momentos que pasamos en familia en el río Misahualli 20 metros antes de su encuentro con el río Napo y con sus singulares monos (……………………….) El reloj marcaba las 15H00 cuando decidimos ir a degustar de la comida típica de la cuidad y encontramos el único restaurante que estaba abierto a esa hora, aquí tengo que pedirles disculpas ya que por mi mala memoria no recuerdo el nombre del restaurante en mención. Una señora casi sin la parte técnica para atender a sus clientes pero con una amabilidad y una sonrisa única me convence de probar una de sus bebidas típicas: té de guayusa (infusión de la hoja de guayusa es esta ocasión servida muy fría), además de una porción de arroz con menestra de lenteja y como principal: Tilapia Frita con patacones, arroz blanco, limón-mandarina y una ensalada de tomate, pimiento verde y cebolla. Me quede impactado y a la vez contento cuando me pasaron mi plato fuerte “Tilapia Frita” y vi un plato armónico entre sabores, colores, ubicación de los géneros; presten atención en la ensalada, servida en un pocillo para evitar que sus jugos se mezclen con los demás alimentos afectando para mal sus sabores y texturas.

Barriga llena corazón contento, es una frase tan cierta que no hay que profundizarla, sino disfrutarla y evitar no dejar de hacerlo, lo que quiero decir es que no hay que renunciar a degustar nuestra deliciosa gastronomía que me sorprende cada día más, porque sencillamente las manos que la preparan están "Resaltando lo Nuestro". Es hora de regresar, y dejar constancia de los 362.5 kilómetros que viajamos para descubrir nuestros sabores escondidos en ciertas cocinas simplemente por la falta del querer conocer lo nuestro.

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