NOVENA/DIA 7

Durante estos últimos días hemos visto recetas para deleitar el paladar, le hemos dedicado tiempo a los niños, a los amantes de las frutas confitadas y frutos secos y a los amantes del chocolate. Es hora de dedicarle un poquito de tiempo a las bebidas con un toque de alcohol, tan comunes y sabrosas en estas fechas. A quien no se le antoja un licor de leche, un ponche crema o un licor navideño? Bienvenidos al programa amigos míos.

Las navidades hispanas siempre se han caracterizado por ser alegres y sabrosas, por su buena música, deliciosas comidas y por sus originales y tradicionales bebidas. La cena de navidad en la que se une la familia y los seres queridos es una tradición que comienza antes de la era cristiana en Roma.

Es en esta época del año cuando sólo podemos disfrutar de los sabrosos ponches de navidad, muy populares en Latinoamérica. Según algunos historiadores, los orígenes de este tipo de bebida se remontan a los antiguos pueblos persas que consumían una bebida muy parecida llamada "panch" preparada con agua, limón, hierbas, azúcar y ron. Desde entonces esta costumbre pasó a Europa donde, a través de varios cambios, en su preparación cambio al nombre en inglés "punch". Dicho vocablo pasó a España, donde cambió definitivamente de nombre al español, "ponche".

Actualmente continuamos conservando muchas de las tradiciones de nuestros antepasados pero con el toque particular de cada país, convirtiéndonos en parte de la historia de la evolución de los llamados ponches. Generalmente, el ponche más conocido es el ponche de frutas al cual en muchos países se le añade leche, azúcar, huevos y ron.

Sin lugar a dudas la leche ha sido uno de los principales componentes en la preparación de estas bebidas. Es el ingrediente que más ha marcado el cambio por proporcionar un mejor sabor y una consistencia más espesa y cremosa, cambio que trajo la introducción de la leche evaporada alrededor de 1900.

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