NOVENA/DIA 1

 

Saben ustedes, amigos míos lo que en realidad representa la novena? Aquí veremos de qué se trata todo este tema tan importante para la comunidad católica.
El objetivo principal de esta Novena es, al mismo tiempo que devolver a la Navidad su sentido de cristiana alegría, recordar a todos y enseñar a los niños que la felicidad no está en regalos y juguetes sino en la fe, la esperanza y el amor, pensando en Jesús y en los que sufren y haciendo el propósito de compartir lo poco o mucho que cada uno tenga.

Conviene que, ante todo, la familia participe unida en el arreglo del tradicional Nacimiento, en sitio principal del hogar. Si se quiere, puede añadirse el árbol de navidad, importado solamente en los últimos años.

El rezo de la Novena debe comenzarse el día 16 de diciembre para poder terminarla el 24, antes de la Misa del Gallo.

Aunque la Navidad es por excelencia la fiesta de los niños, la Novena es un motivo para reunir no sólo a los familiares inmediatos sino también a otros parientes y amigos íntimos.

Se sugiere la lectura de las diversas oraciones en forma tal que participen todos, individualmente o formando coros de voces. Así, la oración para todos los días puede ser rezada por el padre de familia, o por el abuelo, o por algún otro pariente; la oración propia de cada día, por los hijos, alternativamente, y la oración final, por la madre, o la abuela. Pero también cada plegaria puede rezarse en coros alternos de voces, preferentemente infantiles. Igualmente para el rezo del padrenuestro, avemaría y gloria.

Los niños deben formar coros para cantar los villancicos tradicionales y otros cuya letra y música conozcan, en lo posible con acompañamiento de instrumentos sencillos, como pitos, panderetas, campanillas, etc., que den a la novena un sentido de especial alegría.

METODO DE LA NOVENA


• Oración Inicial. Sugiero una oración para ser hecha al inicio de cada reunión. Éstas pueden ser sustituidas por un canto apropiado o por un villancico.
• Lectura. Propongo algunas pistas para realizar una lectura atenta, devota y reverente de la Palabra de Dios.
• Meditación. Sugiero algunas preguntas generadoras, para suscitar a promover el diálogo a partir de los textos (preferentemente del Evangelio)
• Contemplación. Debe ser el alma de toda la reflexión, es la búsqueda del encuentro personal y vital con el Señor. Algo que sólo uno lo puede hacer.
• Oración. Es el tiempo de presentar al Señor todo lo que el texto y la reflexión han dejado, para interceder por la propia vida o por los que tenemos a nuestro alrededor.
• Actuar. La novena de Navidad, no es simplemente una reunión social, sino que ella debe llevarnos a que al celebrar el nacimiento del Señor, algo cambie en nosotros, que nos acerque más a él y que nos dejemos transformar por su amor y su misericordia. Si de verdad hubo encuentro con el Señor, no podemos salir siendo los mismos, algo debe cambiar en nosotros y ser fermentos en la familia, en la comunidad.
• Oración Final. Es una manera de terminar la reunión con una oración que sintetice y exprese todo lo reflexionado. Propongo una oración, pero alguien del grupo podría hacer otra donde se resuma todo lo conversado y rezado.
• Gesto. Se propone ir armando el PESEBRE, colocando gradualmente los diferentes personajes. Sugiero a su vez, realizar algún gesto, o tener alguna actitud que manifieste ese proceso de conversión y adhesión al Señor.

 

 

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