PORTUGAL

 


La Historia de Portugal es la propia de una nación europea cuyos orígenes se remontan a la Baja Edad Media, ampliando sus territorios durante la Era de los Descubrimientos hasta crear un vasto imperio y convirtiéndose en una potencia mundial entre los siglos XV y XVI.
Portugal entró en decadencia perdiendo gran parte de su riqueza y estatus, lo que comenzó por la pérdida de su fuerza militar, naval y de su flota, que fue incorporada a la Armada Española, lo que no permitió que el país defendiera sus posesiones de ultramar. Volvió a ser arruinado en 1755 con la destrucción casi total de su capital por un terremoto, a comienzos del siglo XIX con las Guerras Napoleónicas y en 1822 con la independencia de su mayor colonia, Brasil. Una revolución en 1910 depuso la monarquía, pero la República fue incapaz de solventar los problemas de un país inmerso en la conflictividad social, la corrupción y los enfrentamientos con la Iglesia. En 1926 un golpe de Estado dio paso a una dictadura que se mantuvo en el poder hasta 1974, cuando una revolución de militares de izquierda impuso la democracia. Al año siguiente, Portugal declaró la independencia de todas sus posesiones en África.

Portugal es una nación costera en el sudoeste de Europa y es parte de Iberoamérica. Su zona continental se localiza en la Península Ibérica y tiene fronteras con sólo una nación España, al este y norte, a lo largo de 1.214 km. A pesar del tamaño de esta frontera, Portugal no reconoce el tramo fronterizo comprendido entre la desembocadura de los ríos Caia y Cuncos desde la anexión del territorio de Olivenza por parte del Reino de España, en 1801. Esta zona es reclamada por Portugal, pero oficialmente es parte integrante de la provincia española de Badajoz.
El país bordea al sur y al oeste con el océano Atlántico Norte durante 1.793 km de costa. Portugal también tiene dominios en las islas atlánticas de Azores y Madeira, que son posiciones estratégicas a lo largo del mar del oeste que se aproxima al estrecho de Gibraltar, entre el Atlántico y el mar Mediterráneo. En total, el país tiene un área de 92.391 km², de los cuales 91.951 km² son de la zona continental y 440 km² son de zona marítima. La costa de Portugal y las Azores son amenazadas anualmente por terremotos severos, aunque también es común que sucedan incendios y clima severo.

Clima


El clima portugués se clasifica como Atlántico-Mediterráneo, un clima marítimo, influenciado por el océano Atlántico, siendo frío y lluvioso en el norte, y caluroso y seco en el sur (Precipitaciones anuales: Faro- 524 mm; Lisboa- 750 mm; Coimbra- 1000 mm; Porto- 1200 mm; Viana do Castelo- 1400 mm). En Portugal continental, las temperaturas promedian 13ºC en el Norte y 18ºC en el Sur. Madeira y Azores, debido a su localización en el Atlántico, son lluviosas y húmedas, y tienen una amplitud térmica menor.
Portugal es uno de los países europeos más cálidos. La primavera y el verano son soleados y las temperaturas más altas durante julio y agosto son de entre 28ºC a 35ºC, a veces llegando a los 40ºC en el interior del sur. El otoño e invierno son típicamente lluviosos y ventosos, aunque días soleados no son extraños. No es común las temperaturas bajar de los 2ºC en la zona costera, generalmente están en un promedio de 8/11ºC.
Hay nevadas en las zonas montañosas del norte, siendo que, en la sierra de la Estrella, pueden ser intensas. La nieve es rara en las zonas costeras. Sin embargo, nevó en Lisboa el 28 de enero de 2007 y el 29 de enero de 2006. En este mismo día, la nieve cubrió una gran parte del país. Antes de 2006, la última vez que hubo nieve en la capital portuguesa fue el 2 de febrero de 1954.
Recursos naturales:
Peces, bosques y silvicultura, hierro, uranio, mármol, tierra arable, energía hidroeléctrica.

Turismo:

El Algarve, al sur de Portugal, es por excelencia el punto turístico de portugueses y extranjeros. El clima y la temperatura del agua son los principales factores que contribuyen al gran crecimiento turístico en esta región. La inauguración del aeropuerto de Faro en la década de los 60 contribuyó inmensamente al aflujo de turistas de las más diferentes nacionalidades, en especial británicos, alemanes y escandinavos.
Lisboa y Oporto atraen también muchos turistas, siendo consideradas ciudades especialmente atractivas por su vida nocturna, su estrecha relación con sus respectivos ríos (Tajo y Duero) y por sus monumentos. Oporto es una ciudad que tiene un lugar relevante en el panorama cultural del país y de Europa. Fue Capital Europea de la Cultura en 2001. La Fundación de Serralves y la Casa de la Música son de visita obligatoria. El club de fútbol de la ciudad es también uno de los más conocidos de Europa.
Madeira es también un centro turístico, tanto por su clima agradable durante todo el año como por su excepcional gastronomía.
Otras atracciones turísticas importantes son las ciudades de Chaves, Tomar, Sintra, Aveiro, Coimbra, Évora, Braga y Guimarães; y el valle del río Duero.

Gastronomía:

La gastronomía portuguesa puede encuadrarse en la cocina mediterránea y, como en ésta, los tres ejes sobre los que gira la comida portuguesa son el pan, el vino y el aceite. No obstante, también se nota la influencia de las ex-colonias portuguesas de Asia, África y América (cocina brasileña), sobre todo en el uso de las especias, que incluyen el pimentón, la canela, el curry, la vainilla y el azafrán. Existen también influencias de la cocina árabe (principalmente de la cocina marroquí) y de su vecina cocina española. Una curiosa nota de comparación con otras cocinas mediterráneas es el casi total desconocimiento actual de lentejas, berenjenas, ALCACHOFAS que contrasta con la aceptación total del mango y el curry como ingredientes.

Se emplea el ajo muy extensamente, algunas especias en forma de hierba como el coriandro o cilantro y el perejil, el azafrán o el mismo jengibre en recetas tradicionales. En los restaurantes y en ocasiones especiales se sirven aceitunas y queso como aperitivos. Es muy frecuente servir una sopa antes del plato principal, acompañar los platos de carne con arroz blanco y los de pescado con patatas cocidas. No es raro que arroz y patatas se presenten juntos en el mismo plato. La col rizada verde es omnipresente en los huertos familiares. Los ingredientes principales son: col, patata, arroz, bacalao.
El pan es uno de los elementos básicos de la cocina portuguesa. La elaboración no se limita al empleo de harinas de trigo sino que es frecuente el maíz (norte de Portugal). Entre los panes son la Fogaña, las “carahotas” de Almeirim (se trata de panes redondos y de tamaño medio, especialmente apreciados cuando son recién salidos del horno), el En el norte de Portugal, se refiere a menudo a las "bolas" que son panes con carne picada en su interior (en Trás-os-Montes) o panes redondos y compactos servidos con sardinas o carne (como se puede encontrar en algunas partes del Mundo).
El aceite de oliva es uno de los pilares de la cocina Portuguesa, se emplea tanto para asar las carnes y los pescados, como en aliños de ensaladas y verduras diversas. Existen tres denominaciones de origen, y son: Moura, Alentejo Interior y Norte Alentejano. Se emplea mucho para hacer sofritos (Rehogado) de ajo y cebolla.
En el terreno de las carnes se come mucho porcino y se elaboran embutidos, tales como el Chorizo, el jamón (llamado presunto, frecuentemente curado al humo, de sabor muy característico). Como en la cocina de España es tradicional la mataha do porco (matanza), que consiste en el sacrificio de un cerdo y su posterior procesado para la alimentación de una unidad familiar. La chanfaina utiliza carne de cabra cocida en vino. En el terreno de las aves se tiene el arroz con pato, sopa con carne de gallina. El bistec a la portuguesa se hace untándolo con pasta de ajos, las carnes de caza menor suelen ser el conejo.
En el terreno de los pescados (Peixe en portugués), hay que destacar la tradición del consumo de pescado fresco, muchas veces cocinado de la manera más simple, a la brasa, y condimentado con aceite de oliva. También se prepara en una variedad de arroces caldosos o guisos de patatas. Se consumen igualmente pulpo y diversos mariscos en el sur de Portugal: sobre todo langosta y bogavante, se suelen servir en las cervecerías a la parrilla o con huevo revuelto. En las zonas costeras se puede comer marisco en relativa abundancia.
El pescado rey de la cocina portuguesa se importa y consume en grandes cantidades. El bacalao, suele curarse en salazón y el gran truco es saber desalarlo. Los cocineros portugueses dicen que existen 365 recetas diferentes para este pescado (una para cada día del año). Algunas de las recetas más extendidas son: bacalao guisado, en pastel o en forma de deliciosas buñuelos que pueden acompañar con un guiso de arroz y alubias negras.
Portugal es un país fuertemente vinícola, siendo célebres los vinos del Duero, del Alentejo, los vinos verdes del Miño, y los vinos generosos de Oporto y de Madeira. A nivel de repostería los llamados "pasteles de Belem" los huevos moles (de Aveiro) son los más famosos. De entre los platos populares a destacar están el Caldo Verde (Lisboa), y las tripas (de la región de Oporto), el (Lechón de origen entre Aveiro y Coimbra).

 

 

 

 

 

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