PARAGUAY

Paraguay es un país donde se mezcla su naturaleza y  su historia. Su vida es una resultante del suelo y del subsuelo, de sus bosques y de sus campos, de su cielo, de sus vientos  y de sus aguas, de las razas que lo habitan, de las luchas  que se desarrollan dentro de sus fronteras, de sus hombres representativos y de sus muchedumbres. La variedad, la calidad y la singularidad de los atractivos de  Paraguay, constituyen para el turista un "destino seducción".  En Paraguay la colorida tierra roja, su selva bravía, sus caudalosos ríos, su idioma guaraní armonioso, sus centros artesanales, su música y su sincera hospitalidad, le darán  ciudadanía paraguaya al turista.

 

Geografía e Hidrografía del Paraguay:

 


El río Paraguay divide el país en dos regiones muy contrastantes: al oeste, el Chaco o Paraguay occidental, al este, el Paraguay propiamente dicho, o Paraguay oriental. El Chaco contiene una parte de la planicie aluvial que se extiende del Paraguay hasta Bolivia, al oeste, a Argentina, al sur, y a Brasil, al este. Llanuras verdes, pantanos y bosques de arbustos secos recubren esta región.
El clima del Paraguay es subtropical. En la ciudad de Asunción, las temperaturas medias varían entres 17°C en julio y 27°C en enero. En el Chaco y en otras regiones del norte, las temperaturas alcanzan a menudo los 38°C.

Los principales recursos del Paraguay residen en su suelo fértil y sus bosques, siendo los recursos minerales poco numerosos. Sin embargo, el territorio posee reservas de caliza, cobre, arcilla y petróleo. Además, los cursos de agua constituyen una riqueza hidroeléctrica notable.
El Paraguay es un país mediterráneo, es decir, carece de litoral marítimo, pero está cruzado en toda su extensión por numerosos ríos y arroyos. Su red hidrográfica pertenece a la Cuenca del Plata. Los ríos principales son: Paraguay y Paraná, con sus numerosos afluentes mediante estos ríos el Paraguay ha acelerado su marcha hacia delante en lo político, económico y social, y posee un sistema ventajoso para sus comunicaciones con el extranjero y el aprovechamiento de un futuro industrial.

 

 

Población:


 

La población del Paraguay está estimada en 4.280.000 habitantes. La población paraguaya consta de tres grandes categorías: los mestizos, que constituyen más del 90% de los habitantes; los amerindios, esencialmente guaraníes, y los descendientes de europeos y de asiáticos, a los que hay que agregar los inmigrantes que provienen de Japón, de Italia, Portugal o de Canadá. Más de la mitad de los paraguayos habita en regiones rurales. Si bien el español constituye la lengua oficial, una gran parte de la población habla el guaraní.

Economía:



La agricultura representa la actividad principal del país y supera ampliamente las necesidades locales. Emplea el 45% de la población activa. Las principales producciones agrícolas son la tapioca, los granos de algodón, la caña de azúcar, el maíz, la soja, las batatas, las bananas, las naranjas y el trigo. La cría de ganado, principalmente bovinos, constituye una actividad agrícola primordial. La silvicultura es también un recurso importante.
La riqueza del Paraguay se debe a su gran capacidad de producción hidroeléctrica. En efecto, casi toda la electricidad del país es generada por las instalaciones hidroeléctricas de la represa de Itaipú, sobre el río Paraná.  La unidad monetaria del Paraguay es el guaraní equivalente a 100 centésimos.

Gastronomía:

Sopa paraguaya Yerba mate - Ylex paraguayensis

 

La cocina paraguaya, como todas las expresiones culturales, tiene una fuerte raíz indígena, si bien los hábitos alimenticios de los paraguayos se abrieron plenamente a partir de la colonia, a las recetas provenientes de Europa en primer lugar, y a las de todos los países del mundo, en los tiempos modernos.

Las bases de la gastronomía paraguaya se centran especialmente en dos alimentos de raíz indígena: la mandioca o yuca (tubérculo de generosas raíces), y el maíz (cereal americano por excelencia), de los cuales se conocen distintas variedades, y se extraen diferentes usos en la alimentación.

 


El procesamiento de la mandioca da origen a la fariña, y el almidón, tres productos distintos, utilizados en diferentes platos. La presencia de la mandioca en la mesa paraguaya abarca desde la cotidiana presentación de las raíces hervidas en sal para acompañar los platos, hasta el exquisito chipá, típico pan elaborado con almidón de mandioca, leche, queso y huevos, que constituye el centro de algunas festividades como la Semana Santa.
Asimismo, el maíz se somete a distintos tratamientos, desde el choclo tierno utilizado en el delicioso chipá guasú hasta la harina de maíz utilizada en platos tan diversos como la sopa paraguaya –la única sopa sólida que se conoce- o el borí borí, espeso caldo en el cual se echan bolitas de maíz con queso.
Otros elementos básicos de la cocina paraguaya más antigua son la batata, el poroto, la calabaza, el maní y el coco, así como las carnes de aves y animales silvestres. A estos se agregó en los tiempos modernos, de un modo tal que se volvió imprescindible, la carne vacuna, reina absoluta de los asados domingueros; en menor medida, las carnes de cerdo, pollo y pescado; y en menor medida aún, la de ciertos animales como la oveja.
Las comidas típicas paraguayas recorren un amplio muestrario, la deliciosa tortilla de almidón de mandioca, aderezada con queso, y el puchero, de claro origen español. De la extensa lista podemos extraer los nombres del jopara, el reviro, el locro, el arroz quesú (arroz con queso al modo paraguayo), el lampreado, el pastel mandio, el payaguá mascada, el (chicharrón), la soya (soya), el caldo de haba y el plenamente paraguayizado bife koyguá, suculento y jugoso bife acompañado de cebollas y huevos fritos. El quesú paraguayo, queso elaborado al modo artesanal de los campesinos paraguayos, le da un toque especial a muchas de estas recetas.
Entre los postres típicos se pueden mencionar la mazamorra, la polenta dulce elaborada con el andaí y harina de maíz; dulce preparado con cítricos, dulce de maní presentado en pequeños bloques que recuerdan al ladrillo; el dulce de mamón; arroz con leche europeo.
Finalmente, no se puede olvidar el mate, infusión y ritual infaltable que inaugura cada jornada de los paraguayos, con sus poderes estimulantes que llegan desde el recipiente de porongo o palo santo, en el cual se echa la yerba mate y luego se vierte agua bien caliente, a través de una bombilla.  El sabor y las bondades del mate pueden enriquecerse con diversas hierbas medicinales.
Las variantes del mate son el mate cocido, que se toma en una taza y puede mezclarse con leche, y el tereré, que se toma frío, y constituye una estupenda bebida refrescante para los largos y cálidos veranos paraguayos.
Las comidas típicas paraguayas, que hasta hace poco se desgastaban casi exclusivamente en los hogares o los restaurantes ofrecían solo algunos platos como la sopa paraguaya y el chipá guasú, en los últimos años inspiraron la apertura de locales especializados, donde se puede disfrutar de un almuerzo o una cena paraguaya desde el primer plato hasta los postres, en ambientes decorados a tono, con la mejor artesanía del país.

    • Chipa guazú: En realidad, no es el típico chipá hecho de harina de mandioca, sino que se trata de una especie de torta/tarta de maíz/choclo/elote/



    Imprimir esta receta | Más recetas >>