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2010-07-11
08:50:40

Sucesos

EXPRESO (Guayaquil) El rescate de algunos bienes patrimoniales es cuestionado

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Critican intervenciones en inmuebles y territorios de gran valor histórico. Gobierno defiende las obras

El martilleo no cesa en los talleres del ferrocarril de Durán, ubicado junto al puente de la Unidad Nacional. Allí están por concluir las obras de la nueva estación del tren, que iniciará sus recorridos oficiales en agosto.

A cierta distancia, en el centro del cantón, está Guido Toledo. Él no es constructor, restaurador de arte, ni nada que se le parezca. Pero desde su vieja silla de director de la Hermandad de Jubilados Ferroviarios, lamenta lo que se está haciendo con estas obras.

“Están construyendo la estación en los talleres y no en su lugar original, que es en el centro de Durán. Además, no la están haciendo de madera sino de cemento y con el frente al revés”, dice. “No se ha respetado la tradición ni la historia”.

Al otro lado del río Guayas, también hay quejas parecidas a las de este dirigente. La construcción y rehabilitación de obras, por parte del actual Gobierno central, son las causas. Una de ellas es el edificio de la Gobernación, que hoy luce renovado en gran parte, pero -para arquitectos y restauradores locales- no se ha hecho un trabajo de reparación sino de construcción o reconstrucción.

El arquitecto manabita Rafael Arízaga, máster en restauración, habla de un “atentado” a esta joya arquitectónica construida por una compañía italiana en 1924. “En el Salón Bolívar, los zócalos, las columnas y las vigas que estaban de color gris marmoleado, fueron torpemente repintados de gris plano y quedaron como columnas vulgares o como cualquier otra cosa blanqueada... simplemente pintado con brocha gorda”.

Arízaga, quien dirigió la restauración de la vieja Casona de la Universidad de Guayaquil, coincide con otros arquitectos -que no quisieron ser identificados en esta nota- en el sentido de que la pintura de la fachada, la instalación de un ascensor en un sitio no indicado y otras incorporaciones al inmueble, no van con su esencia.

Este edificio, como el tren, consta en el inventario del patrimonio cultural y arquitectónico del país.

En las áreas rurales de algunas provincias se cuestiona en cambio la masiva construcción de casas de seis metros cuadrados por seis sobre tierras ancestrales, donde han habido hallazgos arqueológicos importantes que son parte de la cultura e historia nacionales.

Como ejemplo están la comuna Campo Alegre (isla Puná), que fue un centro ceremonial milenario, al que se ha denominado la piedra del Lagarto o de los Sacrificios. Allí no se han tomado en cuenta los sistemas ancestrales de construcción. Lo mismo ocurrió en sitios como Sacachún, en la parroquia Julio Moreno (Santa Elena), donde se halló el San Biritute, un monolito antiguo que hoy se exhibe en el Museo Municipal de Guayaquil.

Carolina Calero, directora (e) de la Región 5 del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, admite que se están cometiendo “ciertos” errores con el legado patrimonial de estas obras y sitios. Pero destaca que al menos en las tierras de gran valor histórico se ha logrado frenar la construcción de casas, a través de la coordinación con entidades como el Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda. “Nosotros estamos iniciando y consolidando una gestión distinta, nueva. Estamos abriendo diálogos primero, porque tampoco podemos llegar a imponer, ya que cada entidad tiene su competencia”.

Contrariamente, la ministra coordinadora de Patrimonio, María Fernanda Espinosa, y la gerenta del Plan de Protección y Recuperación del Patrimonio Cultural, Olga Woolfson, niegan que se esté atentando contra los bienes patrimoniales. Según ellas, “es legítimo incorporar nuevas tecnologías sin afectar la originalidad de los inmuebles ni la historia”.

Woolfson precisa que el ascensor de la Gobernación es exigencia de la ley en favor de los discapacitados y que para pintar la Gobernación no se utilizaron colores ni herramientas inadecuadas, como dice el arquitecto Arízaga, quien a inicios de esta década, al frente de un equipo de restauradores de la U. de Guayaquil, hizo las primeras intervenciones en ese palacio. “Él habrá utilizado brocha gorda, nosotros no”.

Pero los amantes de la arquitectura de otros tiempos no lo tienen muy claro. Toledo, el líder de los jubilados ferroviarios, tampoco. Insisten en que se ha trabajado al apuro “y los resultados hablan por sí solos”.

‘Nuestra mirada de estos bienes no debe ser preciosista’

La ministra coordinadora de Patrimonio, María Fernanda Espinosa, dice que la política general del Gobierno, en cuanto a reconstrucción patrimonial, es mantener al máximo los materiales y el diseño original de los inmuebles, pero a la vez  darles la condición de durables y de atender las necesidades humanas.

   “Lo hacemos así porque los bienes patrimoniales no son para estar vacíos e intocados, son espacios públicos que deben ser utilizados y para eso hay que mantener un equilibrio entre lo patrimonial y las nuevas tecnologías, sin alterar el diseño original”, indica.

Puso como ejemplo las estaciones del tren en Durán y Yaguachi.  Según ella, allí se ha respetado el diseño original, aunque en el caso de Durán, se hizo más bien una reproducción en los talleres, porque el paradero antiguo estaba totalmente destruido.

Espinosa, quien es junto a otros funcionarios del Gobierno, acusada de no haber consultado sobre las obras del tren  a los ex trabajadores y jubilados, manifiesta que la estación duraneña no se la hizo ciento por ciento de madera porque a veces interviene el factor ambiental, que impide utilizar este material de bosques primarios.

“Hay una serie de consideraciones y nuestra mirada del patrimonio no es preciosista, no es una mirada de que nadie toque y nadie haga, sino que hay que mantener el equilibrio entre la modernidad y la tradición”, subraya. “Hay que tomar en cuenta los usos, la utilidad pública”.
La falta de organización y de normas afecta a las obras

No existe una ley específica que determine cómo hacer las viviendas en las comunidades rurales, pero la Ley de Patrimonio Cultural dice que  este le pertenece al Estado y, por tanto, las áreas arqueológicas deben ser respetadas.

     La directora (e) de la Región 5 del Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, INPC, Carolina Calero, señala que si se construyen casas sin un plan de estudio, sin tomar en cuenta el entorno paisajístico, con lo que se está afectando áreas ancestrales. “Sí debería haber una regulación, por ello estamos trabajando en eso”, asegura.

 El INPC ha emprendido estudios sobre los sistemas constructivos para identificar cuáles son los tradicionales en Guayas, Los Ríos, Santa Elena y Bolívar, que conforman la Región 5. Los resultados del análisis serán entregados al Miduvi para que los utilice como una guía de trabajo acorde con el respeto a la herencia arqueológica.

En cuanto a la readecuación de la Gobernación, en base al decreto de emergencia cultural N° 816. Si bien hubo fiscalización y seguimiento por parte del INPC, se cometieron errores producto de la firma de varios contratos de trabajo (uno para pisos, otro para puertas...) en lugar de hacer la obra en base a un convenio integral.

Asimismo, las 4 entidades participantes en el proyecto (Ministerio Coordinador, INPC, Ministerio de Cultura y Unidad de Gestión) tuvieron a veces cruces y otros líos de competencias.
Ellos opinan

Las obras de restauración tienen principios básicos. El primero es buscar la mayor originalidad del bien a restaurarse. Y luego, aquellas cosas que por necesidad de los tiempos modernos sea necesario agregar, deben quedar totalmente vistas como agregados, y no deben confundirse con la obra original.  No hay que confundir restauración  con construcción.
Rafael Arízaga
Arquitecto

La restauración de este tipo de inmuebles  no se la puede hacer al ciento por ciento. Se debe rescatar ciertas áreas y otras deberían funcionar como símbolo histórico, debe haber una combinación perfecta entre lo tradicional, lo antiguo, con la comodidad de lo moderno. No debemos quedarnos en el simple romanticismo, porque si no, no tuviéramos nada.
Ángelo  Constantine
Arqueólogo

No necesariamente se trata de llegar a la originalidad. Es legítimo insertar o incorporar nuevas tecnologías y con eso  no se está desvirtuando la historia porque se está utilizando  un lenguaje contemporáneo. En el tema de colores utilizados en un edificio puede ser argumentado de diferentes maneras. En la Gobernación se usaron los indicados para el sector, en base a estudios.
Olga Woolfson
Arquitecta