Secciones
2008-11-19
10:50:03
10:50:03
Viceministro Carvajal: sin ser “yunque” FF AA están obligadas a mantener controlado territorio ecuatoriano
Recursos
Calificación
Regístrate para calificar esta noticia
Autoridades pueden llegar a pueblos mismos de la frontera, cosa que no puede hacer Colombia porque no controla su territorio, dice
El viceministro de Defensa, Miguel Carvajal, dijo que Ecuador ve con un espíritu positivo los anuncios del canciller de Colombia, Jaime Bermúdez Merizalde, de avanzar en la reconstrucción de la relación con Ecuador, no obstante, esto solo se logrará cuando Colombia abandone la política de agresión y acusaciones permanentes, luego del bombardeo contra un campamento de las FARC en Angostura. Carvajal negó que Ecuador pretenda convertirse en el “yunque” con el que se encuentren los grupos guerrilleros atacados en Colombia; sin embargo, fue enfático en señalar que las Fuerzas Armadas mantendrán en firme el pleno control del territorio nacional, cosa con que ocurre con el vecino país.
Carvajal manifestó que Ecuador se sintió “doblemente agredido” en Angostura, puesto que por un lado se dio el bombardeo en momentos en que las conversaciones con Colombia eran de mucha fluidez, lo que destruyó un nivel de confianza que existía, además por la serie de propaganda posterior por parte del gobierno de Uribe, que acusó a Ecuador incluso de haber sido permisivo con las FARC.
Además, rechazó las declaraciones del gobernador del departamento de Nariño asegurando que son “absolutamente lesivas al honor de las Fuerzas Armadas”, y destacó las declaraciones del Canciller colombiano que buscan retomar las buenas relaciones entre los dos países.
El viceministro recalcó que ha habido una relación histórica muy profunda con Colombia, desde tiempos de la Colonia y la Independencia, sobre la base del respeto mutuo y la soberanía.
“El presidente Correa tuvo gestos de descongelamiento de las relaciones, invitó al presidente Uribe a Guayaquil, pero lo que recibimos a cambio fue siempre un pretexto para no venir, en este caso fue la tergiversación de una entrevista del presidente Correa a un diario de Brasil, entonces no puede ser que las relaciones bilaterales se basen en las interpretaciones periodísticas”, reconoció en entrevista concedida a Radio Visión.
Carvajal es consciente de que hay de por medio un juego de política geo-regional, que rebasa el conflicto bilateral.
“Probablemente también tenemos que mirar una perspectiva más allá del día a día de las relaciones, de los conflictos en la frontera y hurgar más profundamente en las diferencias que podemos mantener y que de hecho mantenemos con el gobierno de Colombia”, señaló.
En relación con la orden del presidente Correa de responder “con todo” a los ataques de grupos irregulares desde Colombia, Carvajal manifestó que a medida que las fuerzas regulares liberan territorios, el problema se va desplazando a los países vecinos.
“En el caso nuestro, tenemos al frente de Sucumbíos al Frente 48, al frente de Esmeraldas a la columna móvil Aldana, tenemos grupos paramilitares. Esta situación viene de muchos años atrás. La presencia de grupos irregulares en la frontera viene de muchos años atrás”, acotó.
Subrayó que desde el año 1997 se conoce que la frontera es controlada por la guerrilla, por lo cual, una vez superado el conflicto con Perú, las Fuerzas Armadas reforzaron su presencia en la zona fronteriza.
“Pero desde 2006, sobre todo desde 2007-2008 tenemos mayor presencia militar en la frontera: mayores patrullajes, mayor control de nuestro territorio”, dijo.
La presencia de soldados ecuatorianos en la frontera alcanza al momento 7 mil elementos, dijo, e insistió en que más allá de “cumplir o no la hipotética tarea de un yunque”, el Ecuador tiene una obligación.
“Nuestra obligación es cumplir con nuestra tarea constitucional de ejercer nuestra soberanía. Tenemos una obligación ética, política, histórica que es impedir que el Ecuador se convierta en un escenario de reproducción del conflicto colombiano”, adicionó.
Insistió en que Ecuador, al margen de lo que hagan grupos guerrilleros o paramilitares, debe ejercer el pleno control de su soberanía.
“Estuve la semana pasada en Sucumbíos, y para mí, como para cualquier ecuatoriano, a pesar de la dificultad de la frontera, es muy grato poder llegar a la línea de frontera sin problema. En vehículos con gobiernos municipales, o los dirigentes de juntas parroquiales, consejo provincial y con los policías y militares y hablar con la gente, en muchos casos la mayoría son colombianos”, expresó.
Señaló que si se conversa con los habitantes de la frontera, éstos reconocen el trabajo de las Fuerzas Armadas ecuatorianas (FF AA), especialmente por parte de dirigentes comunitarios.
“El Ecuador tiene pleno control de su territorio y el hecho de que existan patrullajes y que encontremos algunas bases de descanso, algunos laboratorios de cocaína dan muestras de ese control, pero al otro lado de la frontera no hay ese pleno control del Estado colombiano”, dijo.
Carvajal expresó que cuando hay encuentros con grupos guerrilleros de Colombia en la frontera huyen a este país porque tienen control del territorio.
“Nosotros lo que reclamamos de Colombia es que tenga control en su territorio porque son actores de su conflicto, de más de 50 años, que puede tener raíces históricas en la guerra de los mil días de comienzos del siglo XX. Que controle su territorio y resuelva su conflicto. Entonces nos resulta muy lesivo que nos digan es que el problema de Colombia es que están los guerrilleros en Ecuador y de ahí atacan a Colombia”, argumentó.
Informó que en el año 2008 se han destruido unas 130 instalaciones, muy precarias, ligadas a los grupos irregulares que han sido destruidas.
También se han destruido, dijo, casas de descanso y laboratorios en áreas campesinas que en los patrullajes siempre están cerradas, a veces con edificios subterráneos de cemento y puertas metálicas.
“En otros lugares hemos encontrado hasta cinco quintales de explosivos”, adicionó.
Además, rechazó las declaraciones del gobernador del departamento de Nariño asegurando que son “absolutamente lesivas al honor de las Fuerzas Armadas”, y destacó las declaraciones del Canciller colombiano que buscan retomar las buenas relaciones entre los dos países.
El viceministro recalcó que ha habido una relación histórica muy profunda con Colombia, desde tiempos de la Colonia y la Independencia, sobre la base del respeto mutuo y la soberanía.
“El presidente Correa tuvo gestos de descongelamiento de las relaciones, invitó al presidente Uribe a Guayaquil, pero lo que recibimos a cambio fue siempre un pretexto para no venir, en este caso fue la tergiversación de una entrevista del presidente Correa a un diario de Brasil, entonces no puede ser que las relaciones bilaterales se basen en las interpretaciones periodísticas”, reconoció en entrevista concedida a Radio Visión.
Carvajal es consciente de que hay de por medio un juego de política geo-regional, que rebasa el conflicto bilateral.
“Probablemente también tenemos que mirar una perspectiva más allá del día a día de las relaciones, de los conflictos en la frontera y hurgar más profundamente en las diferencias que podemos mantener y que de hecho mantenemos con el gobierno de Colombia”, señaló.
En relación con la orden del presidente Correa de responder “con todo” a los ataques de grupos irregulares desde Colombia, Carvajal manifestó que a medida que las fuerzas regulares liberan territorios, el problema se va desplazando a los países vecinos.
“En el caso nuestro, tenemos al frente de Sucumbíos al Frente 48, al frente de Esmeraldas a la columna móvil Aldana, tenemos grupos paramilitares. Esta situación viene de muchos años atrás. La presencia de grupos irregulares en la frontera viene de muchos años atrás”, acotó.
Subrayó que desde el año 1997 se conoce que la frontera es controlada por la guerrilla, por lo cual, una vez superado el conflicto con Perú, las Fuerzas Armadas reforzaron su presencia en la zona fronteriza.
“Pero desde 2006, sobre todo desde 2007-2008 tenemos mayor presencia militar en la frontera: mayores patrullajes, mayor control de nuestro territorio”, dijo.
La presencia de soldados ecuatorianos en la frontera alcanza al momento 7 mil elementos, dijo, e insistió en que más allá de “cumplir o no la hipotética tarea de un yunque”, el Ecuador tiene una obligación.
“Nuestra obligación es cumplir con nuestra tarea constitucional de ejercer nuestra soberanía. Tenemos una obligación ética, política, histórica que es impedir que el Ecuador se convierta en un escenario de reproducción del conflicto colombiano”, adicionó.
Insistió en que Ecuador, al margen de lo que hagan grupos guerrilleros o paramilitares, debe ejercer el pleno control de su soberanía.
“Estuve la semana pasada en Sucumbíos, y para mí, como para cualquier ecuatoriano, a pesar de la dificultad de la frontera, es muy grato poder llegar a la línea de frontera sin problema. En vehículos con gobiernos municipales, o los dirigentes de juntas parroquiales, consejo provincial y con los policías y militares y hablar con la gente, en muchos casos la mayoría son colombianos”, expresó.
Señaló que si se conversa con los habitantes de la frontera, éstos reconocen el trabajo de las Fuerzas Armadas ecuatorianas (FF AA), especialmente por parte de dirigentes comunitarios.
“El Ecuador tiene pleno control de su territorio y el hecho de que existan patrullajes y que encontremos algunas bases de descanso, algunos laboratorios de cocaína dan muestras de ese control, pero al otro lado de la frontera no hay ese pleno control del Estado colombiano”, dijo.
Carvajal expresó que cuando hay encuentros con grupos guerrilleros de Colombia en la frontera huyen a este país porque tienen control del territorio.
“Nosotros lo que reclamamos de Colombia es que tenga control en su territorio porque son actores de su conflicto, de más de 50 años, que puede tener raíces históricas en la guerra de los mil días de comienzos del siglo XX. Que controle su territorio y resuelva su conflicto. Entonces nos resulta muy lesivo que nos digan es que el problema de Colombia es que están los guerrilleros en Ecuador y de ahí atacan a Colombia”, argumentó.
Informó que en el año 2008 se han destruido unas 130 instalaciones, muy precarias, ligadas a los grupos irregulares que han sido destruidas.
También se han destruido, dijo, casas de descanso y laboratorios en áreas campesinas que en los patrullajes siempre están cerradas, a veces con edificios subterráneos de cemento y puertas metálicas.
“En otros lugares hemos encontrado hasta cinco quintales de explosivos”, adicionó.


Ediciones Anteriores
