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2008-03-31
08:59:04

Política Exterior

Opinión pública expresa criterios divergentes respecto a posición del Gobierno ecuatoriano frente a Bogotá

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Piden al presidente Rafael Correa no ejercer “diplomacia del micrófono”

Expertos en temas militares, académicos y diplomáticos tienen criterios diferentes sobre lo que denominaron la segunda parte del conflicto surgido entre Ecuador y Colombia por la incursión militar de Bogotá en territorio nacional. Hay quienes califican de “exagerada” la actitud del presidente de la República, Rafael Correa, al seguir ahondando en el tema mientras otros sugieren que Ecuador debe adoptar otra medida frente a la ofensiva “diplomática-informativa” del país vecino.
El jurista Federico Chiriboga aseveró que la respuesta del gobierno ecuatoriano, inicialmente, fue la adecuada tanto en la Organización de Estados Americanos (OEA) como en la Cumbre del Grupo de Río en República Dominicana. “Pero después me parece que estamos exagerando las cosas”, asevera.

“La última declaración del presidente (Correa) de retirar las tropas de la frontera, por ejemplo, me parece una exageración, porque el territorio es un elemento del Estado y la soberanía es un atributo del Estado. Por tanto, el presidente Correa, como Jefe del Estado y Comandante de las Fuerzas Armadas, tiene la obligación constitucional de salvaguardar la soberanía y controlar la frontera”, dijo.

Añadió que “no se trata de un acto administrativo discrecional, el tener o no tropas, sino que es un deber el impedir que ingresen al territorio personas que no sigan los procesos migratorios y mucho más si se trata de Fuerzas Armadas de un país extranjero”.

El académico Farid Simons divide en dos la segunda parte del reclamo: las denuncias de simpatías de ciertos círculos gubernamentales con las FARC y el caso Franklin Aisalla, el ecuatoriano que murió en el campamento de la guerrilla. En entrevista para radio Democracia, indicó que en este campo el Jefe de Estado ejerce “la diplomacia del micrófono”.

Asimismo, César Montúfar anotó que a raíz de la incursión del pasado 1 de marzo el Gobierno de Bogotá inició una serie de acusaciones temerarias en contra de altas autoridades del Gobierno ecuatoriano e incluso del propio presidente Correa. “El problema es aquí cómo respondemos ante esta situación”, expresó.

Así también coincidió el ex comandante de la Fuerza Terrestre, Telmo Sandoval, quien consideró que la respuesta del Gobierno ecuatoriano frente a la incursión militar colombiana a territorio nacional fue la correcta; sin embargo, dijo que “ahora hace falta tomar una medida frente a la ofensiva diplomática, informativa y distorsionadora de la realidad, en muchos casos”, por parte de Bogotá.

Según Sandoval, la campaña que ha realizado Colombia, después de los arreglos diplomáticos realizados tanto en la Cumbre del Grupo de Río en Santo Domingo como en la reunión de Cancilleres de la OEA, en Washington, “ha sido planificada y perversamente ejecutada, porque está tratando y logrando en algunos ambientes de cumplir objetivos” que estaban ocultos.

Reiteró que la presencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia es un problema de ese país, algo que en Ecuador se maneja pública e internamente en las instituciones. “Pero resulta que ahora ya la trascendencia que el Presidente Uribe ha logrado con este evento, estaba para mí calculado”.

“Él sabía lo que iba a suceder con la incursión del primero de marzo, pero él tenía planificado lo que quería alcanzar, que era más allá de destruirle a raíz, de matarle a raíz (a la guerrilla). Él quería lograr la presencia de Colombia con su problema en el mundo”, sostuvo en entrevista para radio Sonorama.

Agregó que la información que aparece en los computadores que presuntamente pertenecen a Raúl Reyes debería, en primer lugar, ser verificada, ya que Venezuela y Ecuador han sido puestos en una condición difícil ante el mundo.

A pesar de las divergencias, los expertos señalan que la respuesta del jefe de Estado a Colombia no debe ser en la misma tónica que maneja la política interna. “Al mundo, el presidente Correa no lo va a convencer dando discursos desde el balcón de Carondelet. Tampoco a través de una diplomacia de micrófono”. El coronel en servicio pasivo y actual asambleísta Luis Hernández señaló que es hora de sentarse a negociar, para que la violencia se instale en la región.