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2008-03-03
07:56:17

Economía

EL UNIVERSO (Guayaquil) Concesión de TV y radios con directivas repetidas

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La Constitución prohíbe el acaparamiento, pero la Ley “tiene vacíos que lo permiten”

Compañías concesionarias de frecuencias de radio y televisión abierta y por cable comparten gerentes, directores y presidentes o ejecutivos con relaciones familiares y laborales, según la base de datos del Consejo Nacional de Radio y Televisión (Conartel) y las superintendencias de Telecomunicaciones y Compañías. Dicha práctica, según abogados de los gremios de radiodifusores, no es ilegal, pero podría favorecer la concentración de frecuencias en pocos grupos.
La Constitución señala que el espectro radioeléctrico (por donde fluyen las ondas de radio y televisión) es un bien público; de ahí que prohíbe el acaparamiento de frecuencias.

Al desarrollar estos principios, la Ley de Radiodifusión y Televisión vigente –aprobada en 1975 y reformada en 1995– establece límites en la concesión de esos espacios: una persona natural o jurídica tiene acceso a una estación de radio o a un sistema de televisión (matriz y sus repetidoras) por provincia; es decir, 24 de la banda de AM, 24 de la de FM, 24 de onda corta y 24 canales.

La ley permite también que radios o canales de un mismo concesionario o de varios se asocien para formar sistemas nacionales o regionales.

“No se puede satanizar a un radiodifusor que quiera llegar a todo el país con un montón de repetidoras. Está bien, hay que apoyar. El conflicto está en el uso de este bien del Estado; puede ser un arma de destrucción masiva o de construcción masiva”, expresa Jorge Yunda, presidente del Consejo Nacional de Radio y Televisión (Conartel), quien es concesionario de dos frecuencias de su estación Canela y tiene acuerdos con varios radiodifusores, entre ellos el Grupo Gamboa, para poner la programación.

A diciembre del 2007, la base de datos del Conartel reportaba unos 1.200 concesionarios de radiodifusión, 350 de televisión abierta y 219 de cable.

Yunda señala que, según los registros, ninguno de los concesionarios incumple las disposiciones legales vigentes. El 95% de ellos son personas naturales; el resto, compañías.

Al cotejar los registros del Conartel y la superintendencia de Compañías se desprende que existen empresas que comparten gerentes y presidentes o que estos tienen vínculos familiares o laborales. Hay algunos ejemplos (ver recuadros).

Las compañías concesionarias de las frecuencias de Telesistema, Ortel S.A. y Telecuatro tienen como representante legal a Luis Esteban Gómez, quien es concuñado de Javier Urrutia (chileno), presidente ejecutivo del canal.

Urrutia, a su vez, es gerente de la compañía Central de Radios y Televisión, que agrupa a las estaciones Alfa, Joya Stéreo, Fabu, Galaxia y Tropicálida.

La concesionaria de Fabu es la empresa Megacomunications S.A. En el sitio web de la Superintendencia de Compañías, Telecuatro figura como su representante.

Franklin Mazón, quien es gerente comercial de Telesistema y presidente de la Asociación Ecuatoriana de Canales de Televisión (Aectv), es presidente de Alfa Stéreo y Metro Stéreo.

Andivisión e Indetel son las concesionarias de Tropicálida y Galaxia; ambas empresas tienen las frecuencias de RED TV en diferentes provincias.

Jorge Kronfle es gerente de TC Televisión, cuyo presidente es Estéfano Isaías Dassum.

Su primo Álvaro Dassum es el presidente de Gamavisión. El gerente de la empresa es Nicolás Vega, que además es vicepresidente de la Asociación de Canales y delegado de ese gremio ante el Conartel.

Roberto Isaías Dassum es presidente de la compañía Tevecable S.A., registrada en Ecuador, y director de Grupo TV Cable Ecuador S.A., registrado en Panamá.

Esta última empresa tiene otros directores como Alfredo Adum Ziadé, Francisco Vivanco (director de diario La Hora) y los hermanos Rebeca y Jorge Eduardo Eljuri.

Ambos, a su vez, son gerente y presidente de la concesionaria de Telerama.

Bernardo Nussbaum, vicepresidente de la Asociación Ecuatoriana de Radiodifusores (AER), es gerente de Servidinámica S.A., concesionaria de lo que se conoce como espectro ensanchado (algo así como una banda ancha) que transmite señales de sus usuarios.

Aunque su objeto social es la fabricación de brochas, según constató la Contraloría, Servidinámica se anuncia en los medios de comunicación social como comercializadora de publicidad de las radios Sabormix, Radio Colón y Kiss. Todas tienen operaciones en Pichincha.

La gerenta de la empresa concesionaria de Radio Colón es María Amparito Haro Quintana, quien además ocupa el mismo cargo en aquella que tiene la concesión de Pasión.

La Superintendencia de Compañías registra que todas las empresas están ubicadas en la misma dirección: un galpón en el norte de Quito.

El informe de la Contraloría General del Estado determinó que la concesión de Servidinámica no estuvo apegada a las normas legales, por lo que hace dos semanas el Conartel resolvió revertirla.

Abogados de AER admiten que, a través de compañías o fideicomisos, podría configurarse la concentración de frecuencias en pocos grupos.

Juan Carlos Solines, ex presidente del Consejo Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) en el gobierno de Alfredo Palacio, sostiene que la ley tiene vacíos porque no prohíbe que personas naturales o jurídicas sean accionistas o directores de varias concesionarias a la vez: “El espíritu de la ley es evitar el acaparamiento, pero no establece casos específicos”.

Y aunque es legal, agrega el técnico, no es ético. “Con esa ley es factible crear estructuras jurídicas para evadirla... Y aunque la ley dijera que ninguna persona natural o jurídica, o sus accionistas, puede tener más de una frecuencia, simplemente podría no constar en la empresa o delegar la representación. El punto es que no hay mecanismos para hacer un control más eficiente”, añade.

Vega dice que no hay ninguna disposición legal que prohíba que parientes puedan ser concesionarios de frecuencias, como es el caso de los Isaías Dassum. “Si tienen alguna acusación, háganla. Y pruébenla. Para eso hay una Superintendencia. Armar escándalo es fácil”.

“Las empresas son empresas, los accionistas están registrados. El Superintendente tiene que investigar si hay o no irregularidades”, expresa.

Ni las superintendencias de Telecomunicaciones y de Compañías ni la Contraloría General del Estado han hecho observaciones a la vinculación de directores en las empresas concesionarias, afirma Nussbaum.

El radiodifusor refiere que no es incorrecto que un profesional, como un contador o un asesor tributario, por ejemplo, ofrezca sus servicios a varias empresas. “Cualquiera que esté capacitado para ser parte de un directorio de una compañía puede hacerlo. No soy accionista ni propietario de ninguna de las radios”.

Detalles

Carta
La Asociación Ecuatoriana de Radiodifusores (AER), núcleo del Guayas, envió el viernes pasado a la Human Rights Foundation, con sede en Nueva York (EE.UU.), una carta en la que le informa de la propuesta de revertir todas las frecuencias de radio y televisión que efectuó la Asamblea Constituyente.